El pequeño verseador dio muestra de su capacidad como repentista y se impuso en esta categoría.
En su primera actuación en el Parque de la Leyenda Vallenata, el boricua se entregó en cuerpo y alma.
La adolescente oriunda de Fusagasugá, Cundinamarca, brilló por su gran digitación a lo largo del concurso.
Solo los cinco mejores verseadores tuvieron el privilegio de disputar la corona de este año.
Una revista musical liderada por su sobrino Wilfran Castillo contagió de emoción al pueblo vallenato.