Triple A y el debate sobre la visión de ciudad
La sanción del acuerdo para ceder derechos de uso de infraestructura a Triple A por 20 años tiene implicaciones para la calidad de vida de los barranquilleros.
La sanción del acuerdo para ceder derechos de uso de infraestructura a Triple A por 20 años tiene implicaciones para la calidad de vida de los barranquilleros.
Es verdad que hay una diferencia abismal entre lo que gana un obrero de salario mínimo y lo que devenga un congresista. La solución está en una ley de equilibrio en los ingresos que comprenda no solamente a los parlamentarios sino a todos los funcionarios públicos de niveles medio y alto.
En Colombia el gas se agota cada día aumentando las costosas importaciones y la producción de petróleo/día cae. Con voluntad y disciplina estaríamos a tiempo de evitar la lección, pero no lo lograremos si se sigue imponiendo una transición energética con argumentos espurios.
Mientras el Gobierno habla de crisis fiscal y se burla del Congreso y de la independencia de poderes decretando una emergencia económica, que en buena hora la Corte suspendió, se dispara el gasto, la contratación y el clientelismo.
Hay quienes critican que sea yo el firmante de la carta y que hable en nombre de María Fernanda; algo que decidimos en esa suerte de propósito familiar que fue la campaña, al que se sumaron muchos entusiasmos que agradezco. Ya hablará ella cuando bajen las aguas. Además, lo hago basado en el derecho que me asiste como miembro del partido y de su Dirección Nacional.
Para no retroceder ante el riesgo que implicaba su misión, Jesús debía sentirse libre de ciertas responsabilidades domésticas muy concretas. Por eso no me extraña que en los evangelios canónicos no se le muestre con pareja ni con hijos. Entiendo que, desde las condiciones sociales y culturales actuales, su ausencia de vida familiar pueda parecernos imposible, pero en el contexto que planteo me resulta creíble.
Su narrativa y sus constantes intentos por instalar un imaginario social regresivo son una de las muchas pruebas de que este gobierno no ha sido ni liberal ni progresista. Si algo ha hecho por las mujeres, ha sido intentar instrumentalizarlas con fines políticos.
Un Ejecutivo que desmejora las condiciones económicas de quienes administran justicia desconoce los principios de no regresividad laboral, separación de poderes y autonomía de la rama judicial, pilares del Estado social de derecho.
‘Morir en la arena’ es, sin proponérselo, nuestro espejo. Lo triste del caso, es que estos modelos populistas se creen moralmente superiores y terminan construyendo para hoy y destruyendo el mañana. Así cautivan a más de uno. Estamos aún a tiempo de darnos cuenta.
Es verdad que hay una diferencia abismal entre lo que gana un obrero de salario mínimo y lo que devenga un congresista. La solución está en una ley de equilibrio en los ingresos que comprenda no solamente a los parlamentarios sino a todos los funcionarios públicos de niveles medio y alto.