A votar pensando en el país y no en la lucha por el poder
En medio de fuertes tensiones, millones de ciudadanos acuden a las urnas para elegir entre la continuidad o dar un viraje: respetar el resultado es esencial.
En medio de fuertes tensiones, millones de ciudadanos acuden a las urnas para elegir entre la continuidad o dar un viraje: respetar el resultado es esencial.
Colombia tiene condiciones para llegar a un destino similar. Para ello se requiere superar brechas en productividad, educación e innovación; transformar la matriz productiva; incentivar la inversión en tecnología y manufactura; transformar la riqueza en hidrocarburos y minerales en motor de desarrollo económico; y fortalecer la articulación Estado-Empresa-Academia.
Votaré desde la emoción del agradecimiento que me ha sobrecogido. No creo que mi país sea lo peor, tampoco que sea perfecto. No creo en el odio como motor del desarrollo. Creo en el esfuerzo, en la disciplina, en las oportunidades. Siempre me anima la posibilidad de incluir y construir juntos.
Para millones de colombianos, la discusión sobre salud dejó de ser un debate técnico sobre modelos de aseguramiento, mecanismos de financiación o arquitectura institucional, para convertirse en una experiencia concreta marcada por retrasos en citas, dificultades en la entrega de medicamentos, incertidumbre sobre la continuidad de tratamientos y una creciente sensación de frustración frente a un sistema que, aunque mantiene altos niveles de cobertura formal, parece cada vez más incapaz de responder con oportunidad y continuidad.
Este domingo, la papeleta que usted marque tendrá consecuencias reales para los próximos cuatro años. Salga a votar. No por el candidato perfecto, que no existe, sino por el país que quiere. El voto es el único instrumento que le garantiza al ciudadano una incidencia directa sobre el poder.
DLE decidió escoger a los peores y solo le importó hacerse rico con el dinero sucio de malhechores que le pagaron sus honorarios con las fortunas que hicieron sobre los muertos, la sangre y el hambre de centenares de miles de colombianos y venezolanos.
Conozco el petrismo por dentro. Lo enfrenté como fiscal General de la Nación y sé cómo opera su lógica de poder, presión y confrontación institucional. Por eso, esta no es solamente una disputa política: es una batalla por la defensa de la democracia, de la justicia y de las instituciones colombianas frente al embate de Gustavo Petro. El domingo, los ciudadanos deben recordar, recordar y recordar.
Hoy Abelardo representa ese cambio que muchos colombianos siguen buscando. Pero esta vez no como una promesa de transformar todo, sino como la posibilidad de recuperar aquello que nunca debimos perder: la seguridad para vivir tranquilos, la salud para cuidar a nuestras familias y la confianza para creer que las cosas pueden volver a funcionar.
La importancia de que quien pase a segunda vuelta sea un candidato capaz de pararse firme y defenderse, a sí mismo y al país, de los innumerables embates que va a recibir. Por eso desde una lectura netamente electoral y de campaña, pero también porque creo que puede crear una Colombia Milagro con el Caribe de protagonista.
El procurador envió un mensaje a los candidatos a reconocer los resultados.