La batalla democrática que no se puede perder
La batalla democrática, la que permite elegir a los responsables de los destinos de ciudades, departamentos, debe ser defendida a capa y espada por el Estado.
La batalla democrática, la que permite elegir a los responsables de los destinos de ciudades, departamentos, debe ser defendida a capa y espada por el Estado.
Recae sobre cualquier inmueble (urbano o rural) en el territorio nacional, y su valor depende del precio asignado al inmueble por avalúo que hace el IGAG (Instituto Geográfico Agustin Codazzi) y la aplicación de la tarifa que asigna el respectivo Concejo Municipal, en su estatuto tributario, como el ente territorial que maneja su gestión, formación, recaudo y control tributario.
Mientras tanto, los colombianos enfrentan demoras en citas, falta de medicamentos, barreras en la atención y, en muchos casos, el riesgo real de no recibir el tratamiento oportuno. La salud, que debería ser un derecho garantizado, se ha convertido en una angustia cotidiana.
Colombia tiene la oportunidad de convertirse en el principal socio de la recuperación venezolana, pero eso no ocurrirá por inercia, exige una agenda clara de proyectos. Requiere entender que la frontera no es un límite, sino el eje de una nueva estrategia económica.
Lo que sí me desubica mentalmente son aquellas personas inteligentes, cultas, honestas, exitosas, agradables, sin intereses insanos, sean estos de cualquier posición económica o social, que coinciden en sus preferencias políticas y obviamente de candidato a presidente, con los impresentables grupos antes descritos.
Carta a los candidatos presidenciales
Hay que elegir por la coherencia. Por el equipo que lo respalda. Por la relación entre la historia del candidato y su discurso. Entre su conducta y sus propuestas. Entre su carácter y su campaña. Porque al final, nadie gobierna como se anuncia. Se gobierna como se es.
Los últimos partidos del Junior de Barranquilla han servido para corroborar que el tema de rendimiento del equipo pasa por el nivel de la mayoría del plantel.
Hoy más que nunca, Colombia necesita liderazgo, coherencia y certezas. Porque cuando una sociedad pierde la confianza en su rumbo, deja de mirar al futuro con ilusión y empieza, simplemente, a esperar que el tiempo pase… lo más rápido posible.
Los manifestantes se desplazaron por varias regiones del país en una caravana de 22 chivas.