Compartir:

Durante un año Emiliano Olmos ostentó el título de Rey Vallenato Infantil del Festival de la Leyenda Vallenata. En esta nueva versión cuando se celebra el número 59 y que rinde homenaje a Israel Romero, Rafael Orozco y el Binomio de Oro, ha realizado una pausa en cuanto a concursos de acordeón; dijo que sigue preparándose día a día para seguir representando este folclor en toda Colombia y por qué no en el mundo.

Le puede interesar: Incautan cargamento de cigarrillos ilegales de cerca de $4 mil millones en La Guajira

Hoy tiene 15 años y en 2025, cuando tenía 14 se coronó como Rey Vallenato Infantil, procedente de Maní, Casanare, donde el joropo llanero, corre por las venas de todos los que ahí nacieron, sin embargo, para Emiliano fue distinto porque los gustos de su padre por un acordeón lo llevaron a amar este instrumento, sin olvidar sus raíces.

“Fue maravillo realmente el título de Rey Infantil, marcó un antes y un después de mi carrera y estoy muy feliz, siento que pude hacer un buen papel como rey y seguiré siendo representante de la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata y del folclor vallenato”, contó Emiliano, mientras disfrutaba como espectador en el actual concurso de esta categoría que se desarrolla en el Centro Recreacional de la Pedrogosa de Valledupar.

Vea aquí: Compositores se toman el Festival de la Leyenda Vallenata

“Este año no voy a participar en la categoría juvenil me dedicaré a estar para los niños y estaré en los concursos como un espectador y el otro año sí Dios quiere me presentaré en la categoría juvenil”.

Reconoció el talento que hay en cada tarima este año, dijo darle gracias a Dios porque ya logró la corona infantil o de lo contrario la competencia estaría reñida ante tan alto nivel de sus colegas acordeoneros. “No quisiera estar en el lugar de los jurados porque la tienen muy difícil”.

Lea también: Posesionan en Córdoba a 50 nuevos docentes seleccionados a través del Sistema Maestro

Expresó que el vallenato es de todos los colombianos, “Es mundial un patrimonio inmaterial de Colombia y de la Humanidad, entonces quisiera ser ese puente cultural entre mis raíces llaneras y este género que es el vallenato y el instrumento del acordeón que tanto amo”.

Emiliano sigue desenvolviéndose y presentándose con su atuendo llanero, usando un sombrero y alpargatas. Cada sábado asiste a la escuela de música Río Grande, de Carlos Vives, quien ya reconoce su talento. Ahí sigue tomando clases de acordeón con mucha disciplina y constancia.