Más que una simple desaceleración, lo que ha experimentado la estatal petrolera es un deterioro sostenido.
La compañía sostuvo que están evaluando los riesgos generados por los procesos judiciales que rodean a Ricardo Roa de la mano de la Dirección Corporativa de Cumplimiento y de asesores externos expertos de Colombia y EE. UU.
El mandatario sostuvo que no deberían afectar la gestión de la empresa, argumentando que todo se trataría de un entrampamiento del uribismo con el objetivo de controlar la petrolera.
La junta directiva de la compañía no tomó la decisión en una reunión este martes 24 de marzo. La USO presiona y el presidente Gustavo Petro defiende al dirigente.
Tal vez el amor sea ciego, y quizás Ricardo Roa lo esté. Pero el país no lo está. Los ciudadanos observan, analizan y cuestionan. La gestión de una empresa como Ecopetrol, que es patrimonio de todos los colombianos, no puede estar rodeada de dudas, silencios ni omisiones.