Al menos cinco de los fallecidos forman parte de una empresa de seguridad privada ligada al CJNG, según informaron medios que citan a fuentes del Gabinete de Seguridad de México.
Las víctimas también presentaban signos de tortura. El hecho ocurrió en el corregimiento de Guamalito, en el Cesar.
La masacre se registró sobre las 10:40 p.m. del viernes 23 de enero. Cuando escucharon las detonaciones, un familiar y vecinos llegaron al lugar de residencia de las víctimas, pero estas ya estaban sin signos vitales.
Autoridades indicaron que, al parecer, las víctimas no tenían relación con pandillas o bandas criminales de la zona.
El hombre que había resultado gravemente herido murió en la mañana de este sábado en un centro asistencial.