Entre llamados a impugnar mesas y advertencias contra la violencia, la Registraduría defendió la solidez del sistema, autorizó revisiones técnicas y aseguró que el fraude se combate en la compra de votos.
De acuerdo con el oficialismo, no hubo revisión integral del código fuente ni análisis forense que permita detectar posibles vulnerabilidades en las fases críticas del proceso.
El mandatario aseguró que el Código Fuente no de los softwares de preconteo y escrutinio no ha sido entregado, pero el pasado 25 de febrero este fue expuesto por la Registraduría.
El presidente aseguró que lo que busca la Registraduría es aumentar votos por las consultas.
Pide no alimentar narrativas que erosionen la legitimidad de los comicios y que ponen en tela de juicio el respeto por los resultados.