El joven militar había solicitado permiso para reencontrarse con su familia y casarse este 26 de marzo. Su nombre figura entre las víctimas confirmadas del siniestro ocurrido en Puerto Leguízamo.
Ivanna Molina, esposa de soldado Alejandro José Ramírez Mejía, relató la última conversación que sostuvieron.
“Estos aviones fueron esenciales en la operación de apoyo para el COVID, distribuyendo alimentos y vacunas”, expresó Diego Molano Aponte.
El oficial explicó que la aeronave fue sometida a un mantenimiento mayor tipo PDM (Program Depot Maintenance), el cual tomó más de un año y medio, y que tuvo un costo de 3 millones de dólares.
El militar que era natural del municipio de Fonseca, La Guajira, estaba asignado al batallón de Artillería N. º 27 en Puerto Asís, Putumayo.