Tenía la capacidad de producir hasta dos toneladas de clorhidrato de cocaína cada semana. Aunque el laboratorio pertenecía a un grupo no definido, estaba bajo la supervisión de alias Chejo.
El alto oficial desmintió también haber tenido relación con el allanamiento a Benedetti.
Los operativos se desarrollaron en los barrios La Paz, Barlovento y La Esmeralda.
Con este resultado, la Policía afectó las finanzas del grupo criminal, teniendo en cuenta que el valor comercial del estupefaciente incautado asciende aproximadamente a 3.000 millones de pesos.
La mayoría del estupefaciente era proveniente del Catatumbo, pasando por el Cesar, con destino a La Guajira, para después ser sacado del país.