El hombre, al parecer, sometió a la menor de edad a tocamientos abusivos dentro de la institución educativa.
Un fiscal seccional lo presentó ante un juez de control de garantías y le imputó los delitos de acceso carnal violento, actos sexuales con menor de catorce años y acoso sexual, todas las conductas agravadas.
El aprendizaje por refracción llega a los 1.050 estudiantes de esta institución jesuita, donde se están formando jóvenes críticos y con capacidad de reflexionar.
La iniciativa “Estudio sin madrugón” busca cambiar la rutina de los estudiantes y mejorar su bienestar.
Al parecer, los niños, de entre 10 y 13 años, tendrían quemaduras de segundo y tercer grado, en rostro, brazos, piernas y espalda.