Compartir:

A pesar de los cuestionamientos que los líderes de la Mojana han realizado sobre las obras de ampliación del Canal de la Esperanza, de las que aseguran que el Gobierno nacional mal invirtió 17 mil millones de pesos, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo Arena, dice lo contrario.

Lea: Instalan puente militar entre Guaranda y Majagual, en la Mojana sucreña

El funcionario indicó que con esas obras de intervención de emergencia se ha logrado desviar el 60 % del caudal del río Cauca y con ello se ha reducido la presión sobre el boquete de Cara ‘e gato, por ende mitigan el riesgo de nuevas inundaciones en la subregión.

Sin embargo, hay que indicar que desde la ruptura del aludido boquete las inundaciones no han cesado, hay zonas que llevan cuatro años inundadas y es el mismo tiempo que algunas familias llevan habitando cambuches a orilla de la principal vía de acceso a la Mojana.

La obra a la que se refiere Carrillo, ejecutada con maquinaria amarilla, cumplió, en su criterio, el 100 % de la meta proyectada con la excavación de más de 309 mil metros cúbicos de material, lo que incrementó de manera significativa la capacidad hidráulica del canal.

Lea: La Mojana de Sucre tiene más de 1.100 familias damnificadas por los estragos de los frentes fríos

“Esto no es un anuncio, es un resultado. Lo prometimos y hoy es una realidad. La Mojana cuenta con una intervención que está reduciendo el riesgo para miles de familias. Ahora le corresponde al Fondo Adaptación avanzar en la solución estructural definitiva. La Ungrd cumplió con la intervención de emergencia y la responsabilidad de las obras finales recae exclusivamente en esa entidad”, afirmó Carrillo Arenas.

Con la ejecución de esta intervención, en condiciones de crecientes de 3.500 m³/s del río Cauca, el Canal de la Esperanza logra desviar más de 2.208 m³/s, equivalentes a más del 60 % del caudal total. Incluso en crecientes extremas superiores a 6.670 m³/s, alcanza a conducir cerca del 44% del flujo, es decir, alrededor de 2.935 m³/s.

Además, la velocidad del agua dentro del canal pasó de 1,43 a 1,81 metros por segundo, condición que permite un flujo más estable y reduce el riesgo de sedimentación y bloqueos, un factor clave para prevenir nuevas emergencias.