Las peloteras internas del Ejecutivo, con acusaciones cruzadas y falta de liderazgo presidencial, minan su gobernabilidad y erosionan la credibilidad del Estado.
Hay un significativo porcentaje de ciudadanos que demuestran que Colombia no es solo un país desigual en materia económica, sino también y mucho, en cuanto a coeficiencia intelectual, y a esos anteriores hay que sumarle los resentidos consumados, que no son pocos.
“Deben explicar si están recibiendo recursos multimillonarios de empresas de papel”, advirtió la representante Catherine Juvinao, de la Alianza Verde.
Infortunadamente no se presenta en la coyuntura actual un presidenciable que concite el voto de opinión. Pues, serán las grandes maquinarias políticas determinantes como en antaño de la suerte de la elección de la posición presidencial.