Si se requiere una reforma estructural profunda en Colombia para combatir la corrupción es la que permita transformar, de un lado, los órganos de control y de otro, la administración de justicia.
De acuerdo con el relato de la Fiscalía, la exfuncionaria recibió el dinero en efectivo, que posteriormente lo transportó en vehículos oficiales, y entregó al entonces presidente del Congreso de la República (Iván Name).
Son un total de siete personas, entre exfuncionarios y particulares, que estarían involucradas en los sobrecostos detectados en las raciones que ocasionaron un detrimento patrimonial superior a los 860 millones de pesos.
No importa quién sea el delincuente: si es el hijo del pueblo o el hijo del presidente. La ley es una sola y debe aplicarse por igual. La justicia no puede tener apellidos, ni privilegios, ni excepciones.
Tiene que ver con irregularidades en un contrato millonario para el mantenimiento de helicópteros.