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La presencia del excontratista Emilio Tapia en el Festival Vallenato volvió a encender la polémica en el país, especialmente por el debate que existe en torno a la llamada sanción social para personas condenadas por corrupción.

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Las imágenes de Tapia participando en eventos sociales en Valledupar se difundieron en redes sociales, generando críticas y reabriendo la discusión sobre los límites entre la vida privada, los procesos de resocialización y el papel público de quienes han sido investigados y condenados en Colombia.

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Asimismo, en entrevista con Néstor Morales en el programa Mañanas Blu, Tapia insistió en que hoy intenta rehacer su vida y que sus ingresos provienen del sector privado, particularmente de actividades ligadas al desarrollo inmobiliario. También negó que su patrimonio tenga relación con recursos del Estado o con hechos ilegales.

“Yo tengo una vida tranquila, gracias a Dios, y tengo que seguir trabajando, y lo hago desde el sector privado”, expresó.

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La controversia se originó luego de que se conocieran fotografías de Emilio Tapia en una celebración durante el Festival Vallenato en Valledupar. Para muchos usuarios en redes sociales, su presencia fue interpretada como una falta de respeto hacia las víctimas de los escándalos de corrupción en los que ha estado involucrado, como el carrusel de la contratación en Bogotá y el caso Centros Poblados.

Frente a las críticas, Tapia explicó que asistió al evento por invitación de su esposa, la congresista Saray Robayo, y rechazó que su participación tuviera alguna intención provocadora. “Yo jamás voy a retar a nadie, jamás voy a retar a la sociedad”.

El excontratista reiteró además que ya cumplió con las sanciones impuestas por la justicia y que actualmente adelanta un proceso de reintegración social.

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“He hecho absolutamente de todo para tratar de resarcir no solamente el tema jurídico, porque ya el tema jurídico quedó superado pero la resocialización también lo estoy haciendo”, manifestó.

Defensa sobre su patrimonio

Uno de los puntos más tensos de la entrevista se dio cuando fue cuestionado sobre el origen de su patrimonio. Tapia fue enfático en rechazar cualquier señalamiento relacionado con apropiación de recursos públicos.“Yo no me he cogido un peso que no me pertenece”.

Según explicó, los procesos judiciales en su contra le han generado afectaciones económicas, pero aseguró que su sustento proviene de negocios privados.

“Afortunadamente yo desarrollo negocios en el sector privado, y eso es lo que me ha podido no solamente sostener a mi familia, sino también solventar todos estos procesos judiciales”.

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Añadió que desde hace más de 20 años trabaja en proyectos inmobiliarios y de desarrollo urbano, actividad que, según dijo, es previa a los escándalos de corrupción que marcaron su vida pública.

Escándalo de Centros Poblados y procesos judiciales

Durante la entrevista, Tapia volvió a referirse a las dos condenas que ha enfrentado. Aclaró que, en su visión, existen diferencias entre responsabilidades “por acción y por omisión” dentro de los procesos judiciales.

Sobre el escándalo de Centros Poblados, insistió en que no hubo apropiación de dineros públicos y recordó que, según él, la Contraloría General lo exoneró de responsabilidad fiscal.

“Yo no me robé 70 mil millones de pesos”, dijo. Sin embargo, en la entrevista le recordaron que sí fue condenado por delitos asociados a corrupción y peculado. Frente a esto, sostuvo que aceptó cargos como parte de una estrategia para evitar un proceso judicial más prolongado.

“Prefería asumir la responsabilidad, pero esto lo más pronto posible”, explicó. También confirmó que cumplió cerca de diez años de prisión y que actualmente se encuentra en libertad condicional.