Como parte de la estrategia de seguridad reforzada en el suroccidente colombiano, la Policía Nacional ha desactivado varios artefactos explosivos en esta zona del país con el fin de anticiparse a la amenaza y proteger a las comunidad azotada por estos días con cuantiosos ataques terroristas.
“Nuestros policías, con valentía y entrega absoluta, arriesgan su vida para neutralizar artefactos que buscan sembrar miedo en nuestras comunidades. El suroccidente no está solo: la Policía está presente, anticipando amenazas y protegiendo la vida de los ciudadanos”, indicó el general William Oswaldo Rincón Zambrano, director de la Policía.
El general agregó que continuarán enfrentando el crimen con “determinación” por la seguridad y la tranquilidad de los colombianos. “Cada intervención y proceso de desactivación de estos artefactos nos permite anticiparnos y proteger a nuestros ciudadanos”.
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A esto se suman los esfuerzos desplegados en la zona de frontera con Ecuador también muy golpeada por la violencia ejercida por varios grupos al margen de la ley. Unos 15.000 uniformados resguardan las áreas críticas del paso fronterizo a los de los 586 km de frontera terrestre, según el Ministerio de Defensa.
“Frente a las amenazas del narcotráfico y de estructuras criminales en la zona fronteriza, se ha desplegado una respuesta integral y sostenida para proteger la vida, el territorio y la soberanía nacional (...) Este dispositivo se apoya en 6 aeronaves, 8 pelotones blindados y 16 unidades marítimas y fluviales, lo que permite asegurar un control integral de la zona fronteriza”, afirmó Pedro Sánchez, jefe de la cartera de Defensa.
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Este despliegue se ejecuta con dos propósitos, garantizar la máxima seguridad en la frontera con Ecuador para neutralizar cualquier amenaza proveniente de los carteles del narcotráfico, y mantener puestos de control permanentes del Ejército y la Policía para impedir el tráfico de armas, explosivos, contrabando y cualquier capacidad que fortalezca a las estructuras criminales o ponga en riesgo la seguridad de ambas naciones.
“La cooperación internacional es fundamental para debilitar a los narcoterroristas. Frente al crimen transnacional, la respuesta debe ser conjunta entre las naciones. Continuamos cerrando los corredores del narcotráfico y del crimen organizado, protegiendo especialmente la vía Panamericana y fortaleciendo puntos críticos como Ipiales”, añadió Sánchez.





















