El envejecimiento es un proceso inevitable, que genera mucho temor pero aún genera múltiples preguntas en la ciencia.
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Uno de los investigadores que ha profundizado en este fenómeno es Venki Ramakrishnan, quien ha explicado que la clave está en el comportamiento de las proteínas dentro del organismo.
Según el científico, las proteínas cumplen un papel esencial en la comunicación y funcionamiento de las células. Sin embargo, con el paso del tiempo, el cuerpo pierde la capacidad de regular correctamente su producción y degradación, lo que termina afectando el equilibrio interno.

Este deterioro progresivo es, precisamente, uno de los factores que explican el envejecimiento. A medida que las proteínas dejan de funcionar de manera adecuada, las células comienzan a fallar, lo que impacta directamente en los órganos y sistemas del cuerpo.
Pero uno de los aspectos más llamativos de sus declaraciones tiene que ver con el momento de la muerte. Ramakrishnan señaló que, cuando una persona fallece, muchas de sus células siguen vivas durante un tiempo. Sin embargo, ya no logran trabajar de forma coordinada como un organismo completo.

Esta desconexión es la que finalmente marca el fin de las funciones vitales. De hecho, esta explicación también permite entender por qué algunos órganos pueden seguir siendo funcionales tras la muerte, lo que hace posible la donación.
¿Quién es Venki Ramakrishnan?
El científico inició su carrera en la física. Se graduó en la Universidad de Baroda en 1971 y obtuvo su doctorado en la Universidad de Ohio en 1976.
No obstante, decidió cambiar de rumbo hacia la biología, donde terminaría realizando uno de sus mayores aportes.
En 2009, mientras trabajaba en el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge, recibió el Premio Nobel de Química por sus investigaciones sobre la estructura del ribosoma, una pieza clave en la producción de proteínas en las células.
Sus hallazgos han sido fundamentales para comprender cómo funcionan los antibióticos y cómo atacan a las bacterias sin afectar las células humanas, lo que ha permitido avanzar en el desarrollo de tratamientos más efectivos.



















