En el corregimiento de Valencia de Jesús, municipio de Valledupar, se encuentra una de las familias de los sobrevivientes del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) que se accidentó la mañana del lunes festivo en Puerto Leguízamo, Putumayo.
Una de estas familiares es Aidé Juvinao, madre del soldado profesional Luis Ángel Ochoa, quien a pocos minutos de que el avión se precipitara a tierra, tomó su celular y le realizó una videollamada a su madre pidiéndole que orara por él.

La mujer se encontraba realizando limpieza en la vivienda porque lo esperaban y querían darle una acogedora bienvenida luego de varios meses ausente, pues iba a disfrutar de unos días de descanso.
“Él me hizo una videollamada a eso de las 10:00 de la mañana, yo estaba haciendo aseo a la casa ya para recibirlo y cuando abro la videollamada lo veo bañado en sangre, eso fue horrible, muy espantoso, yo pensé que me lo estaban matando y me dijo mamá el avión se cayó, me decía ‘mami óreme, óreme’, y me colgó, y yo acá quedé demasiado mal”, relató Aidé Juvinao.

En horas de la noche Luis Ángel se volvió a comunicar con su madre para informar que lo habían trasladado a un hospital en Bogotá.
“Ayer en la noche (lunes 23 de marzo) supe que a mi hijo lo trasladaron para Bogotá, gracias a Dios pude comunicarme con él, primero no porque la señal estaba malísima, pero luego él nos hizo una videollamada y lo vimos, estaba con oxígeno porque se puso mal y no podía respirar. Ya está un poco mejor mi pela’ito, dándole las gracias a Dios, que él es maravilloso y poderoso”.
“Está en una clínica en Bogotá. La herida que él tiene es en la cabeza y otras en el rostro, donde le cogieron puntos, me dice que le duele mucho el pecho y piernas. Un médico lo revisaba y le decía, ‘estás vivo… estás vivo’”, contó la angustiada madre, quien ahora tiene el anhelo de ir hasta la capital del país para estar junto a su hijo y traerlo de regreso a casa.
Hasta ahora por parte del Ejército Nacional no ha tenido información, solo lo que su propio hijo le ha comunicado y lo visto a través de las noticias.
“Hasta ahora del Ejército no me han dicho nada, yo quiero estar allá con mi hijo y no sé cómo hacer. Pido ayuda para poder ir a ver a mi hijo, que me ayuden con los trámites necesarios. Le dije a mi hijo que ya deje eso, yo no quiero que él vaya más para allá, es una segunda oportunidad que Dios le dio”, expresó Aidé Juvinao.
Otros cesarenses víctimas de la tragedia aérea
De manera preliminar se conoció que los soldados oriundos del departamento del Cesar son: Jorge Luis Morales Rumbo, del Corregimiento El Pontón, (Kankuamo). Jainer David Navarro, oriundo de Aguachica; Jhonatan Moreno Baena, de Chimichagua, quienes murieron.
Asimismo, los sobrevivientes son: Jonathan David Navarro Pallares (Tamalameque). Julio abad Orozco Martínez ( Valencia de Jesús - Valledupar). Luis Ángel Ochoa (Valencia de Jesús -Valledupar). Negrini Maestre (Palmitas, La Jagua de Ibirico).
De acuerdo con la más reciente información de las Fuerzas Militares, a bordo de la aeronave viajaban 126 personas, entre militares y tripulación.





















