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Muchos venezolanos llegaron a pensar que la dictadura en Venezuela sería como la que atraviesa Cuba: de muchos años. Sin embargo, el pasado sábado 3 de enero este pensamiento cambió en un santiamén luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.

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Desde la madrugada del tercer día del 2026, un sentir de libertad y esperanza invadió no solo a los venezolanos que residen en su país natal, sino también a aquellos que hace tiempo decidieron emigrar a otras latitudes en busca de hacer una vida alejados de la dictadura.

El venezolano Edgardo Alfonso De la Vega corrió con euforia las calles del barrio Las Palmas mientras alzaba por lo alto la bandera de su país, luego de enterarse de la noticia. En este sector de la ciudad es el domiciliario de una de las tiendas. Un oficio distinto al que ejercía en Venezuela, pues allí era diseñador gráfico para un canal de televisión.

“Para llegar a mi casa tenía que caminar una hora, porque no existía transporte, ya que había escasez de llantas y gasolina. Estaba también cansado de las cinco horas de cola para comprar un solo pollo o pan. Todo eso lo viví yo”, indicó a EL HERALDO.

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Pilín León, presidenta de Venezolanos en Barranquilla, calificó este suceso como la oportunidad de tener un nuevo aliento: “No solamente era la esperanza, sino el aliento, que a veces se desinfla, y otra vez volvimos a respirar y a tomar este aliento para salir, no solamente de Maduro, sino de todos los demás, porque eso es importante”.

La exreina de belleza estimó que, una vez se conozcan las próximas acciones de Estados Unidos, las poblaciones más vulnerables podrían evaluar el regreso a sus casas.

“La gente va a esperar las próximas acciones y, una vez que vean consolidada una acción verdadera de salida y de anulación de los cuerpos de seguridad del narcorrégimen, va a haber un regreso, sobre todo de la población más vulnerable, que va a buscar su casa y las poquitas cosas que dejaron en el país”, informó.

Es de recordar que Barranquilla ha sido una de las principales ciudades de destino de migrantes venezolanos. No obstante, de acuerdo con un informe de Barranquilla Cómo Vamos, el número de migrantes en el Distrito, entre 2022 y 2024, presentó una disminución superior a los 10.000 migrantes.

Mario Caicedo/EFE

Es de anotar que para 2022 se contabilizaban cerca de 149 mil venezolanos en la ciudad, siendo el registro más alto de los últimos años. Sin embargo, para 2024 se contaba con cerca de 137 mil, de acuerdo con Migración Colombia y la Secretaría distrital de Gobierno.

Asimismo, se conoció que el 48% de la población migrante venezolana en la ciudad se ubica entre los 5 y los 29 años; y que durante el 2023 y 2024 se presentó un aumento de 4.430 migrantes venezolanos afiliados al sistema de salud, pero también una disminución de 1.269 migrantes atendidos en el Programa de Alimentación Escolar.

El apoyo a su comunidad

Pilín informó a esta casa editorial que, hasta el momento, están desplegando un apoyo a la comunidad venezolana en Barranquilla a través de desmantelar información falsa. Con su programa ‘Con pie derecho’, han compartido información veraz, verídica, auténtica y verificada sobre la coyuntura.

“Estamos articulando no solamente con los generadores de opinión, sino con los medios de comunicación legítimos y veraces, para que lo que se difunda por redes sociales —que es muy susceptible a fake news, a inundación de bots por parte de quienes buscan generar desinformación— pueda ser contrarrestado con información veraz. Este es nuestro primer paso”, aclaró.

Puso de presente que, una vez se conozcan las próximas acciones, se reunirá con su equipo para definir el siguiente paso. De esta manera, reiteró su llamado a la prudencia, puesto que les preocupa que los órganos de represión venezolanos estén activos y se genere una persecución, capturas masivas, detenciones, arbitrariedades y torturas para buscar a los líderes de la oposición al régimen dictatorial.

Por su parte, la fundación De Panas Que Sí informó a esta casa editorial que seguirán trabajando en la atención a todos los venezolanos y retornados, enfocándose en los derechos humanos.

“Vamos, por lo pronto, a estar muy unidos, tratando de orientar a la gente para ver las próximas disposiciones que pudiera sugerir María Corina Machado, que es la líder luego del presidente. Esperamos ver qué directrices hay para, de una u otra manera, hacerlo de forma pacífica, recordando que nosotros no somos políticos ni nada de eso, pero estamos del lado de la democracia, del lado de los venezolanos, del lado de la humanidad”, sentenció Thailer Fiorillo, presidente de la fundación.

En ese orden de ideas, finalizó haciendo un llamado a la calma, corroborar la información y estar atentos a sus canales informativos.

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Solidaridad con Venezuela

Por su parte, los barranquilleros también asumieron que la coyuntura sería un episodio prolongado, similar al de otros regímenes que parecían no ceder, y con el paso del tiempo la convivencia entre distintas nacionalidades sería más que necesaria.

En La Arenosa, ciudad estrechamente ligada a olas migratorias, EL HERALDO salió a las calles para conocer las opiniones de los ciudadanos que reflejan un abanico de percepciones que van desde el optimismo y la satisfacción hasta la prudencia y la preocupación por las consecuencias que puedan derivarse de este nuevo escenario político.

Entre la gente que transita por la calle, Julio Barros calificó como positivo lo que considera la caída del mandatario presidencial del vecino país.

“Ese tipo tenía al pueblo oprimido. Y si él se cayó, es porque la maldad lo mató”, dijo.

Ana Torres coincidió en que el hecho puede representar un beneficio para Venezuela, aunque expresó reservas frente al uso de la fuerza.

“Si es para beneficio de Venezuela, pues muy bien dada su salida. Lo que no me parece es llegar a esos términos donde haya guerra, eso no. Yo opino que ante todo sería el diálogo, es lo mejor”, agregó.

Y al analizar el impacto migratorio en Barranquilla añadió: “Si las cosas se normalizan en Venezuela, que vuelva a ser como muchos años atrás, yo creería que ellos retornarán a su tierra natal, porque la verdad es que en Colombia también hay bastante desempleo y ellos aquí no tienen buenas condiciones; más que todo, yo veo niños en los semáforos pidiendo; la mayoría son niños venezolanos sin estudios, que sus padres los usan para la mendicidad”.

La voz colombo-venezolana

Álvaro Jiménez, ciudadano de origen colombo-venezolano, habló desde la experiencia del desarraigo: “Duramos casi 26 años con esa dictadura que nos ha bajado la moral y la economía venezolana también estuvo precaria, por lo cual todos tuvimos que emigrar, aunque yo soy colombo-venezolano”.

Jesús Rueda

Y recalcó: “Me duele lo que está pasando allá hoy en día y sí estoy de acuerdo con esa invasión. Esa invasión tenía que hacerse antes de que fueran las elecciones el 28 de julio del año pasado.

A su vez, manifestó que “esperamos que se haga una nueva elección para la Presidencia, ya que ahora mismo fue capturado Nicolás Maduro”.

Y cerró con una expectativa de retorno: “Volver nuevamente y comenzar de nuevo, para que todos retornen a su país, ya que muchos venezolanos emigraron por la situación de allá y la dictadura que se estaba cometiendo. Pero falta todavía Diosdado, porque Diosdado es la cabeza visible de esa dictadura. Nicolás Maduro era un títere, pero lo que manejaba en el Gobierno era la señora Cilia Flores y Diosdado Cabello”.

Las opiniones recogidas evidencian que en la capital del Atlántico, la situación de Venezuela no se percibe como un hecho distante. Entre la esperanza y la crítica, el sentir ciudadano refleja una expectativa frente a un posible reordenamiento político y social en el país vecino, cuyas consecuencias —positivas o no— inevitablemente tocarán la vida de quienes comparten ciudadanía en esta orilla del Caribe.

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