La suspensión de la Corte frena los irreparables daños de una emergencia inconstitucional y ratifica que ninguna urgencia presupuestal sustituye al Congreso.
De momento, el acto administrativo no seguirá vigente hasta que haya una decisión de fondo de la Corte Constitucional.
Caricatura del 31 de enero del 2026.
Por eso aplaudo lo que hizo esta semana la Corte Constitucional. No por el fondo del debate, sino porque decidió intervenir donde más importa. Al suspender provisionalmente el decreto de emergencia económica, frenó una jugada conocida.
No se sabe aún si el Gobierno deberá devolver los impuestos cobrados, aunque la tradición jurídica ha protegido siempre la estabilidad fiscal del Estado.