A dos semanas de la segunda vuelta presidencial en Colombia, el Gobierno de Estados Unidos ratificó que puede retirar visas y prohibir la entrada al país a quienes traten de manipular los comicios del próximo domingo 21 de junio.
“Aquellos tentados a socavar o manipular el proceso democrático —ya sea COMPRANDO VOTOS o de otra manera— están advertidos de que están poniendo en riesgo sus visas, y las de sus familias”, expresó el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, en redes sociales.
Asimismo, Landau advirtió que la Administración de Donald Trump está “monitoreando de cerca la situación en la costa caribeña y en otras partes” con el objetivo de “salvaguardar la integridad de las próximas elecciones de Colombia”.
Al respecto, el candidato Abelardo De la Espriella le respondió a Landau con un breve mensaje en su cuenta de X: “Le tengo la lista”. De hecho, el aspirante presidencial ya ha dado luces de sus señalamientos sobre personas que presuntamente estarían liderando una compra de votos, especialmente en la región Caribe.
Al desglosar las identidades de quienes estarían detrás de la compra de sufragios, De la Espriella entregó nombres específicos correspondientes a diferentes regiones del norte del país, advirtiendo que en total son más de 20 los líderes políticos implicados, incluyendo a miembros actuales del Congreso de la República.
En el departamento del Atlántico, puntualmente en el municipio de Soledad, el candidato señaló de forma directa a un líder político de la zona al que se refirió como “el señor Pulgar”. Al pasar al departamento de Sucre, la acusación recayó sobre Mario Fernández Alcocer, exsenador de la República y primo de la primera dama de la nación, Verónica Alcocer.
La lista continuó con el departamento de Córdoba, donde De la Espriella responsabilizó a los llamados hermanos Calle. Por su parte, en el departamento del Cesar, el señalado fue el actual miembro de la Cámara de Representantes por el Partido Conservador, Alfredo ‘Ape’ Cuello.
La postura de Estados Unidos
Las palabras del subsecretario se producen después de que Trump respaldara públicamente al candidato De la Espriella y que el secretario de Estado, Marco Rubio, asegurara ante el Congreso que su país garantizará que las elecciones colombianas sean “libres y justas”.
Landau escribió que Estados Unidos está “comprometido con la protección de la democracia en Colombia” y que, como ha expresado Rubio en otras ocasiones, “una visa de EE.UU. es un privilegio, no un derecho” y por tanto puede ser revocada.
El subsecretario suele apodarse a sí mismo como ‘El Quitavisas’ por utilizar la revocación de visados como una herramienta de presión en la política exterior de Estados Unidos.
De la Espriella, que obtuvo el 44 % de los votos en la primera vuelta, competirá en la segunda vuelta del próximo 21 de junio contra Iván Cepeda, quien obtuvo el 41 % de los sufragios.
El presidente Gustavo Petro ha denunciado supuestas irregularidades en el preconteo de la primera vuelta, mientras que De la Espriella ha acusado al mandatario de llevar a cabo “la mayor compra de votos en la historia de Colombia” con la entrega de dinero público.
Sin embargo, las máximas entidades electorales en el país, como el CNE y la Registraduría, han garantizado que no existen irregularidades en los resultados del pasado 31 de mayo y que tampoco hubo quejas ante estos órganos.





















