'Yo, Jorge Eliécer Díaz Collazos, manifiesto públicamente mi deseo rotundo e inequívoco de entregarme a la Fiscalía para así llegar a un acuerdo y poder enderezar mi camino'. Así comienza el relato, aparentemente escrito a puño y letra por alias Castor, quien se encuentra prófugo de la justicia y por quien la Policía ofrece una recompensa de hasta $50 millones por su paradero y el de su socio Digno José Palomino Rodríguez, alias Dino.
En otro aparte de la misiva, que hizo llegar a EL HERALDO, alias Castor relata que 'en casi un año de conversaciones (Fiscalía)', no ha encontrado 'una respuesta clara. Siempre me dicen que tienen que pedir autorización de arriba, no sé quién sea el de arriba, pero sea quien sea espero que pronto me permita solucionar mis problemas y poder volver con mi familia'.
En el escrito Díaz Collazos se refirió a los dos operativos de allanamientos que realizó la semana pasada el grupo de la Dijín en la finca ubicada en Petronitas, jurisdicción de Galapa, donde reside su papá, Jorse Eliécer Díaz Agámez, y en un apartamento ubicado en el barrio San Felipe, donde se encontraba uno de sus hijos. 'A los policías que entraron a la casa donde estaba mi pequeño hijo de 4 años, siento lástima por ellos, porque confundieron el bien con el mal, y queda demostrado que tenemos una policía represora y abusiva'.
‘Castor’ y el microtráfico
'El problema no soy yo ni los vendedores de droga, el problema es más allá, la música de hoy en día solo dice: fuma, toma, ten sexo y mata; las fiestas electrónicas, la televisión y el sistema es quien convierte a los jóvenes en adictos', manifestó ‘Castor’, sin aceptar su injerencia en la venta de estupefacientes en el Atlántico, la cual, según las autoridades, es uno de los pilares de financiamiento de la estructura criminal de ‘Los Costeños’.
Díaz Collazos demanda en su escrito 'más inversión social y menos policías en las calles. Nuestros jóvenes necesitan más oportunidades y así por lo menos rescatarían muchas vidas de la droga', explicó.
Para concluir su relato Castor dice: 'Quería pedirle perdón a Dios por no vivir conforme a sus leyes. A mi familia por hacerlos sufrir con todo esto, y espero que esta vez la Fiscalía, en cabeza de Rodrigo Restrepo y la fiscal Claudia Trejos, me puedan ayudar a mí y a todos los que hacemos parte de Los Costeños', puntualizó el fugitivo dirigiéndose al director seccional de Fiscalía en el Atlántico, Rodrigo Restrepo Reyes y su delegada fiscal.
Extraoficialmente, EL HERALDO conoció acerca de la colaboración de alias Castor con el ente investigador, lo que fue corroborado por su esposa en una entrevista con esta casa periodística la semana anterior. 'Acá hay muchos interesados en que él no se entregue… Él se quería entregar desde hace mucho tiempo, yo tengo pruebas de eso, tengo prueba de los encuentros y negociaciones con fiscales. Pero la Dijín siempre pone trabas, no quieren que se entregue, ellos quieren llenarse la boca diciendo que lo agarraron', expresó Dinelys Ruiz en diálogo con EL HERALDO.
¿Qué dicen las autoridades?
EL HERALDO consultó al director seccional de Fiscalías en el Atlántico, Rodrigo Alberto Restrepo Reyes, quien confirmó que el escrito fue entregado en sus manos por Dinelys Ruiz, esposa de alias Castor. De igual manera señaló que todas las garantías están dadas para que se entregue.
'Lo primero es entregarse, y la Fiscalía siempre garantiza el debido proceso. Ahora, si quiere entregarse debe decir dónde está y allá se va a buscar', sostuvo.
Sobre la posibilidad de un acuerdo de sometimiento con el ente investigador, el director seccional explicó que a alias Castor se le venció el tiempo para acogerse a la ley de sometimiento de bandas criminales.
La ley a la que se refiere Restrepo es la 1908 de 2018, sancionada por el expresidente Juan Manuel Santos. Esta normativa puso en marcha dos estrategias: la primera fortalece las normas y los mecanismos para enfrentar a esta delincuencia organizada con nuevos delitos, como el constreñimiento ilegal por parte de miembros de grupos delictivos armados organizados; el asesoramiento a grupos delictivos armados organizados y la amenaza contra defensores de derechos humanos y servidores públicos.
Y la segunda a la cual hace referencia el fiscal es un procedimiento especial para que los grupos armados se sometan a la justicia y tiene dos fases: el acercamiento con el Gobierno y luego una judicialización ante la Fiscalía y los jueces. Sin embargo, Restrepo señala que 'a la fecha no hay esa figura porque el término que dio el Gobierno venció el 3 de enero (término de 6 meses)'.
¿Posibilidad de preacuerdo?
'La Fiscalía dentro del parámetro de principio de legalidad podría realizar todos los preacuerdos que la ley permita', puntualizó el fiscal Restrepo ante la situación del líder de ‘Los Costeños’.
Esta casa editorial consultó al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien señaló que no se pronunciaría al respecto.
¿Quién es Castor?
Jorge Eliécer Díaz Collazos nació hace 33 años y se crió en San Roque, uno de los barrios populares del suroriente de Barranquilla, en el seno de un hogar conformado por una mujer oriunda de esta ciudad y un cordobés.
El alias de Castor empezó como un apodo, pues desde niño tuvo una prominencia de sus dientes superiores. Sin embargo, luego de trabajos de ortodoncia este mejoró su aspecto.
Detectives dijeron en su momento que Díaz Collazos fue uno de esos adolescentes que acabaron absorbidos por el ambiente en que creció, pese a que terminó el bachillerato y cursó cinco semestres de Derecho. De ahí que aspirara en 2009 al Consejo Distrital de Juventud, pero pudo más el entorno. En su caso fue la ‘Zona Cachacal’, un sector de San Roque donde por décadas ha predominado la venta y el consumo de drogas.
En su barrio y zonas aledañas se inició en el crimen con los atracos callejeros. La primera vez que fue arrestado, en 2006 cuando pisaba los 20 años, fue por porte ilegal de armas.
Pero además, informes de inteligencia indican que para 2006 Díaz ya se había iniciado en la delincuencia con la venta de estupefacientes en barrios de Soledad como La Central, Don Bosco, Villa Selene, Villa Adela y Cachimbero. El ascenso delictivo para Díaz empezó con el microtráfico de estupefacientes.
En 2009 fue reclutado por la subestructura de la banda criminal ‘Los Paisas’ que delinquía desde el barrio Las Flores y el corregimiento La Playa.
Tres años después su negocio cubría El Ferry, La Chinita, La Luz, Rebolo, La Manga y El Bosque, en el sur de Barranquilla. Hoy se incluyen Malambo, otros municipios del Atlántico, y poblaciones del Magdalena y de Bolívar.
En 2012 fue capturado en agosto junto con cuatro personas, señalado de homicidio y porte ilegal de armas. Pero de ese proceso quedó en libertad en 2013 y hasta ahora vive en la clandestinidad.
Bajo sus órdenes hay varias células delincuenciales. Hasta ahora están identificados ‘Los Becerra’, cuyo jefe directo es alias Digno; los combos del ‘Tío’ o ‘Billete’ (los 05), del ‘Pibe’, del ‘Ñato’, de Víctor Carlos, ‘Los 40 Negritos’ y ‘Los Pepes’, desmantelada el pasado mes de diciembre.
Cada banda tiene un carro, en su mayoría taxis zapaticos, y motocicletas RX, AX4 y Honda Eco. 'Estos combos se hacen llamar Costeños', informó una fuente de la Fiscalía.




















