Si busca satisfacer un antojo dulce sin romper la dieta y sin sentirse culpable, existen diferentes versiones de helado saludable que pueden ayudarlo a recargarse de energía utilizando ingredientes accesibles.
Leer más: Brownie de banana y cacao: receta fácil, casera y lista en pocos pasos
Un helado de avena, plátano y mantequilla de maní sería ideal para quienes quieren un snack cargado de proteína, sin la necesidad de usar lácteos ni azúcar.
Ingredientes
2 bananas maduras (congeladas y picadas en rodajas)
2 cucharadas de mantequilla de maní natural (sin azúcar ni aceite agregado)
3 cucharadas de avena arrollada
1 cucharadita de esencia de vainilla
2-3 cucharadas de leche vegetal o agua
Chips de chocolate, nueces o coco rallado para decorar (opcional)
Preparación:
Coloque las bananas congeladas en una licuadora o procesador de alimentos. Tritúrelas hasta que empiecen a tomar una textura cremosa.
Le puede interesar: Cómo cocinar la quinua para que quede suelta, suave y perfecta en casa
Añada la mantequilla de maní, la avena arrollada y la esencia de vainilla.
Incorpore poco a poco la leche vegetal (o agua), una cucharada a la vez, hasta lograr una consistencia suave y tipo “helado”.
Procese todo hasta que quede homogéneo y cremoso. Si es necesario, deténgase y raspe los lados del recipiente.
Lea además: 5 recetas fáciles con remolacha: ideas rápidas, saludables y deliciosas
Sirva de inmediato para una textura cremosa tipo helado suave, o llévelo al congelador unos 30–60 minutos si lo prefiere más firme.
Decore con chips de chocolate, nueces o coco rallado por encima.





















