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El mercado energético colombiano atraviesa uno de los momentos más exigentes de los últimos años. Mientras el precio internacional del petróleo alcanzó niveles que no se observaban desde 2022, el país enfrenta un incremento acelerado en la importación de gas natural en medio de advertencias sobre una posible intensificación del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de este año.

Y es que de acuerdo con Campetrol, el petróleo Brent promedió USD117,3 en abril de este año, impulsado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y un déficit global de oferta. El dato representó un alza anual de 72,2 % frente al mismo mes de 2025 y se convirtió en el promedio mensual más alto desde junio de 2022.

Además, Colombia registró una caída en su producción comercializada de gas natural. Durante marzo de 2026, el país produjo 700 millones de pies cúbicos diarios de gas, lo que representó una disminución anual de 14,7 % frente al mismo periodo del año anterior.

Según Nelson Castañeda, presidente de Campetrol, las compras externas representaron el 22,4 % del abastecimiento total del mercado nacional, una participación que refleja la creciente dependencia del suministro internacional.

“En un momento en que Colombia necesita urgentemente atraer inversión y garantizar el suministro, modificar las reglas de contratos ya firmados, dejar sin definición clara el estado de estrechez y excluir a las refinerías de la demanda esencial son decisiones que generan incertidumbre donde se necesita confianza”, dijo Castañeda.