La Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (Acggp); la Asociación Colombiana de Ingenieros (Aciem); la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Energía y Tecnologías Afines (Acipet); la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP); la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol) y la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), presentaron el documento técnico ‘Hidrocarburos para el desarrollo de Colombia’, una publicación construida de manera conjunta que reúne propuestas y recomendaciones de política pública para el futuro energético del país.
El documento, dicen los gremios, surge en un momento clave para Colombia, previo al próximo periodo de Gobierno, con el propósito de aportar elementos técnicos al debate nacional sobre seguridad energética, abastecimiento, competitividad, desarrollo regional y transición energética responsable.
El análisis advierte que Colombia enfrenta desafíos para garantizar su seguridad energética. Según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el país cuenta con 7,2 años de reservas probadas de petróleo y 5,9 años de gas. En 2025, la producción de gas cayó 17,1% y la de petróleo 3,4%, mientras que las importaciones ya representan el 25% del gas comercializado.
El documento también evidencia impacto en variables clave para la competitividad del sector. Entre 2022 y 2025 la inversión exploratoria en Colombia cayó 42%, en un entorno regional donde países como Brasil, Argentina, Perú, Ecuador y Venezuela avanzan en nuevos contratos y apertura a la inversión energética.
A estos factores se suman los riesgos en la cadena de abastecimiento energético. En 2025 se registraron 1.363 bloqueos a operaciones, más de 580 atentados a oleoductos y 1.078 conexiones ilícitas, hechos que afectan la viabilidad operativa, el abastecimiento energético y el desarrollo regional.
Según el análisis gremial, estas afectaciones se traducen en menores ingresos para el país y los territorios, caída de la inversión social, pérdida de competitividad y reducción de oportunidades de empleo y contratación regional.
Entre los principales planteamientos se recomienda reactivar la exploración y producción de hidrocarburos mediante la asignación de nuevas áreas y la firma de contratos con seguridad jurídica, e incentivar la exploración en contratos actuales; establecer una política tributaria estable y competitiva que reduzca y estabilice la carga impositiva del sector; agilizar los procesos de licenciamiento ambiental y consulta previa con mayor coordinación interinstitucional; el desarrollo de los Yacimientos No Convencionales que representan una oportunidad estratégica para fortalecer la seguridad y soberanía energética de Colombia en un momento donde el país enfrenta crecientes desafíos de abastecimiento, especialmente en materia de gas natural.
De acuerdo con análisis técnicos sobre el potencial del Valle Medio del Magdalena, el desarrollo de recursos de shale gas y shale oil podría duplicar las reservas de petróleo y aumentar significativamente las de gas, reduciendo la dependencia futura de importaciones y aportando mayor estabilidad a hogares, industria y sectores productivos, bajo altos estándares técnicos, ambientales, sociales y regulatorios, apoyados en avances tecnológicos que fortalecen el monitoreo, la eficiencia y el control de riesgos.
Asimismo, los gremios proponen fortalecer la competitividad y sostenibilidad del sector a través de proyectos de recobro mejorado, producción incremental y tecnologías de captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS); fortalecer la infraestructura energética y los esquemas de abastecimiento de combustibles líquidos; priorizar regiones estratégicas para el desarrollo gasífero como Sinú–San Jacinto, Valle Inferior del Magdalena, Piedemonte Llanero y La Guajira; y robustecer la institucionalidad técnica, ambiental y social, mediante una mayor protección de la infraestructura crítica, mejores herramientas de gestión de la conflictividad y un Sistema General de Regalías con mayor transparencia, seguimiento y participación ciudadana.
Transición energética
Los gremios reiteran que la transición energética debe construirse desde la integración y coexistencia de diferentes fuentes energéticas, con criterios técnicos y sostenibles, reconociendo que los hidrocarburos continúan siendo fundamentales para el abastecimiento energético, las finanzas públicas, la competitividad y el desarrollo regional.
En ese sentido, el documento resalta el carácter estratégico del gas natural para la confiabilidad energética, la competitividad industrial y la calidad de vida. Hoy, más de 36 millones de colombianos lo utilizan y proyectos como Sirius podrían cubrir hasta el 40% de la demanda nacional en la próxima década.
Importancia económica del sector
El sector hidrocarburos es fundamental para la economía colombiana, esto se refleja en cifras concretas: entre 2021 y 2025, aportó en promedio el 4,2% del PIB nacional — equivalente a $67,5 billones anuales (DANE)—, fue el 16,6% de toda la Inversión Extranjera Directa (Banco de la República) y representó el 30,5% de las exportaciones totales del país (DANE).
En este contexto, los gremios destacan que los hidrocarburos siguen siendo esenciales para la vida cotidiana y el funcionamiento de la economía, con presencia en múltiples bienes y servicios de uso diario. Por ello, una industria energética sólida, competitiva y sostenible es clave no solo para la seguridad energética, sino también para el empleo, la inversión, el desarrollo regional y mejores oportunidades para los colombianos.





















