Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid, afirmó este viernes en rueda de prensa que no dijo a Mbappé que es el cuarto delantero del equipo y aseguró que mientras él sea el dueño del banquillo del conjunto blanco, decidirá las alineaciones.
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Mbappé, justo antes de la aparición de Arbeloa ante los medios de comunicación, habló en zona mixta y afirmó que su entrenador le había dicho antes del partido que era el cuarto delantero del Real Madrid. Además, indicó que en la primera parte de la temporada su equipo tenía una estructura que perdieron después, en la segunda mitad del curso.
Arbeloa, contestó a su jugador: “Está claro que si no le pongo no puede jugar. Soy entrenador y decido quién juega y quién no. He hablado con Mbappé antes del partido y no sé qué ha podido interpretar. Alguien que hace cuatro días no ha jugado, hoy no podía empezar. No era un partido a vida o muerte. Seguro que el domingo va a ser el primer delantero, como le he dicho y siete días después seguro que se lo vuelve a ganar”, dijo.
“No tengo ningún problema con nadie, decido quién juega y quién no juega. Puedo entender que no esté contento por no jugar, pero es una decisión basada en las circunstancias. Ya me gustaría tener cuatro delanteros. No sé qué decir. Pero ni tengo cuatro delanteros ni he dicho semejante frase. No me habrá entendido bien. No sé muy bien qué decir”, agregó.
Sobre las palabras de Mbappé en las que dijo que el Real Madrid tenía una estructura en la primera parte de la temporada, indicó que le parece “muy bien” que su jugador razone de ese modo y destacó que probablemente piense así porque “marcó más goles” en esa época.
“Uno nunca puede sufrir estando en el Real Madrid. Al contrario. No es una situación en la que ninguno de los dos esté cómodo. Sabemos cómo es la exigencia. Se junta un mal año con otra temporada sin ganar títulos. Esto hace que todo se haga más difícil. Tenemos una responsabilidad muy grande. Nuestra gente se merece nuestro esfuerzo”, añadió.
Además, insistió en que Mbappé no podía jugar ante el Oviedo porque frente al Barcelona, la pasada jornada, no pudo ni estar en el banquillo: “Sobre todo teniendo un partido dentro de tres días. Me parecía el planteamiento más lógico. Gonzalo estaba bien y podía jugar. Entiendo que mientras esté en la silla voy a decidir quién juega se llame como se llame. Y si no, que espere al siguiente (entrenador)”.
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“No sé lo que ha pasado estos cuatro meses. Son situaciones que se han dado, también por las circunstancias. Mis circunstancias han sido diferentes y estoy muy tranquilo. Tengo la conciencia muy tranquila, voy a hacer lo que crea hasta el final. Me parece muy bien que los jugadores tengan su disconformidad”, apuntó.
Preguntado por los pitidos que recibieron Mbappé y Vinícius por parte del público del Real Madrid, indicó que está seguro de que ambos van a ser capaces de revertir la situación: “Son dos pilares, los jugadores más desequilibrantes que tenemos. La afición es exigente y seguro que cuando empiecen a hacer goles y a jugar como saben, volverán los aplausos”.
Asimismo, manifestó que no espera de sus jugadores recibir lo que él ha “dado por ellos” y resaltó que sabe cómo son y cómo sienten sus futbolistas. “Y más jugadores de este nivel. Soy capaz de entenderlo todo y no cambiaría ninguna de las cosas que he hecho y dicho para todos”.
Por último, habló sobre Santi Cazorla, ovacionado por el público del Bernabéu: “Ha sido un grandísimo compañero. He disfrutado mucho a su lado. Hemos ganado muchas cosas juntos y tiene una familia maravillosa. Le quiero y aprecio mucho. Es uno de los jugadores con más talento del fútbol español. Como persona está a la altura de cómo es como jugador. Es un orgullo y un honor haber jugado a su lado”, culminó.
















