Jurisdicción Agraria: la justicia que el campo ha esperado, por la ministra Martha Carvajalino
La ministra de Agricultura y Desarrollo Rural expone por qué la Jurisdicción Agraria, aunque ya está en la Constitución, aún no funciona y por qué su puesta en marcha es clave para garantizar justicia oportuna, resolver conflictos rurales y acercar el Estado a la Colombia profunda.
Durante mucho tiempo, la justicia en Colombia ha estado lejos del campo. Lejos de las veredas, de los caminos de tierra, de las fincas donde cada día se siembra el alimento que llega a nuestrasmesas. Allá, donde surgen muchos de los conflictos más complejos —por la tierra, por los linderos, por el agua, por el derecho a producir—, las respuestas han sido lentas, lejanas o, simplemente, inexistentes. Por eso, la creación de la Jurisdicción Agraria y Rural no es un asunto técnico ni un cambio más en la ley. Es, ante todo, un paso necesario para acercar la justicia a quienes más la han necesitado y menos la han tenido.
Hoy Colombia ya dio un primer paso importante. La Jurisdicción Agraria está en la Constitución y tiene una Ley Estatutaria que define cómo debería organizarse. Pero también hay que decirlo con la misma claridad: aún no está funcionando. Y no lo está porque falta lo más importante: la ley ordinaria que permita que esa justicia exista en la práctica.
Sin esa ley, no hay reglas claras para que los jueces puedan resolver los conflictos ni reglas para las garantías de acceso a la justicia para las poblaciones rurales. En otras palabras, la jurisdicción existe en el papel, pero todavía no puede responderle a la gente. Por eso, lo que hoy se discute en el Congreso no es una disputa cualquiera, es la decisión histórica de si la justicia llega de verdad al campo o si vuelve a quedarse a mitad de camino.
En medio de este debate han surgido muchas dudas, y es naturalque así sea. Pero también han circulado ideas que no corresponden a lo que realmente proponeeste proyecto. Se ha dicho, por ejemplo, que esta iniciativa no ha sido concertada. Lo cierto es que ha sido construida en diálogo permanente: con congresistas de distintos sectores, con equipos técnicos, con instituciones del Estado y con gremiosdel sector. Hemosescuchado, ajustado y debatido y lo que no ha tenido acuerdo, como corresponde en democracia, se está resolviendo en el Congreso.
También se ha dicho que no hay recursospara poner en marcha esta jurisdicción, la realidad es que su implementación será gradual para garantizar los recursos necesarios para su pleno funcionamiento. No se trata de crear toda la estructura de un día para otro, sino de empezar, avanzar y consolidar. Ya hay condiciones para los primeros juzgados, y su implementación en todo el territorio nacional se dará de maneraprogresiva hasta que toda la Colombia rural cuente con una justicia agraria.
Otro de los temas que más ha generado discusión es el papel de la Agencia Nacional de Tierras. Algunasvoces han planteadoque se le quieren dar poderes excesivos, pero esto no es así: La Agencia no va a reemplazar a los jueces ni a resolver conflictos entre personas. Su función sigue siendo la misma: recuperar tierras baldías que son del Estado y que deben cumplir una función social, es decir, que pueda hacer esto de manera ágil para cumplirle a las comunidades rurales.