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La Universidad del Norte avanza en la incorporación de inteligencia artificial en sus dinámicas académicas y administrativas a través de LucIA, su propia plataforma basada en inteligencia artificial generativa, que hoy es utilizada por colaboradores administrativos, profesores y estudiantes para fortalecer la gestión institucional y los procesos de aprendizaje.

Se consolida en una herramienta que fue creciendo paso a paso desde 2024, impulsada por la experimentación y la retroalimentación de la comunidad. Así lo explica Carlos Martínez-Troncoso, jefe de Innovación en Tecnología Informática y Comunicaciones de Uninorte, y líder del proyecto.

“Esto empezó con el objetivo de llevar la inteligencia artificial al aula de forma práctica. En ese momento algunas áreas de la universidad, como el Centro de Excelencia Docente, ya exploraban herramientas como ChatGPT, pero no existía una solución integrada dentro del ecosistema institucional.

Hoy el acceso es solo para nuestra comunidad y se garantiza que los datos ingresados no se utilizan para entrenar los modelos”, enfatiza.

La universidad, a su vez, ha fortalecido la formación de su comunidad, incorporando en LucIA un módulo de aprendizaje que ofrece cursos de introducción a la inteligencia artificial, creación de prompts y uso responsable.

La plataforma trabaja con algunos de los principales modelos de IA generativa (Large Language Model - LLM) del mercado como Claude, CHatGPT y Gemini, integra bibliotecas de prompts y permite a colaboradores y docentes crear asistentes de inteligencia artificial personalizados, para hacer más eficientes sus procesos administrativos y metodologías de enseñanza.

“La primera versión de LucIA fue una conexión directa a modelos de lenguaje mediante el uso de APIs, con procesos manuales y acompañamiento del equipo desarrollador.

Durante ese piloto comenzaron a usar la plataforma en sus cursos y la respuesta fue inmediata. Tanto a los estudiantes como a los docentes les gustó, y cuando un usuario empieza a pedir más cosas, significa que lo que está usando sí le está dando valor”, recalca Martínez-Troncoso.

Los asistentes son diseñados únicamente por docentes y colaboradores, mientras que los estudiantes acceden a ellos como apoyo en sus procesos de aprendizaje.

Como resultado, se han creado más de 100 asistentes en el aula, incluyendo simuladores para la atención de pacientes en procedimientos odontológicos hasta asistentes en programación.

Tras la validación de su piloto inicial, la Dirección TIC, encabezada por John Flórez y con el apoyo de la Vicerrectoría Administrativa y Financiera, dio inicio en 2025 al desarrollo de la versión concebida como plataforma institucional.

“LucIA fue la respuesta desde la Dirección TIC a la estrategia institucional de democratizar el uso responsable de la IA en la comunidad universitaria. Esto significa que buscamos que la IA esté al alcance de todos, pero, sobre todo, queremos que se use con propósito, con ética y con un claro beneficio para nuestra misión institucional”, afirma Flórez.

Para democratizar el uso de la IA, explica, abordaron 3 retos: el primero, privacidad de datos. No se podían usar las versiones sin costo de los principales LLM, dado que no garantizan la privacidad de la información. Esto llevó a hacer frente al reto financiero, porque no era posible adquirir licenciamiento para todos los miembros de la comunidad universitaria, y luego brindar capacitación para su uso.

En ese sentido, la nueva versión de LucIA incorporó funcionalidades clave para su integración en la vida universitaria, como la autenticación con credenciales institucionales, la identificación automática de roles —estudiante, profesor o colaborador—, la conexión con listas de cursos y la posibilidad de compartir asistentes de inteligencia artificial con un solo clic.

Carlos Martínez, jefe de Innovación en Tecnología Informática y Comunicaciones, y líder del proyecto.

Experiencias que impulsan la transformación

El lanzamiento oficial se realizó durante el segundo semestre de 2025. En una primera fase, la plataforma operó con ChatGPT, y posteriormente integró otros modelos como Claude y Gemini. Desde entonces, el desarrollo y apropiación de la herramienta ha sido continuo.

Hasta el momento, más de 960 colaboradores han utilizado la plataforma, de los cuales 679 son profesores. A su vez, 5.985 estudiantes han interactuado con LucIA y se han creado cerca de 550 asistentes personalizados que abarcan múltiples disciplinas y metodologías, desde negocios hasta salud, pasando por ingeniería, idiomas y ciencias sociales.

Es el caso de Diego Gómez Cerón, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, quien ha incorporado un asistente de IA en su asignatura Diseño Electrónico. “En la asignatura he implementado el asistente Galileo, entrenado con los contenidos del curso y la guía del proyecto. Acompaña a los estudiantes, resolviendo dudas técnicas y orientando su proceso de diseño”, explica.

El uso de asistentes de inteligencia artificial también ha abierto nuevas posibilidades en cursos con alta demanda de acompañamiento. Así lo destaca Rafik Neme, profesor de la Maestría en Ciencias Naturales, del Departamento de Química y Biología, quien ha implementado estas herramientas.

“Tengo un grupo magistral de 100 estudiantes y no cuento con monitores, así que creé un monitor virtual con parámetros muy concretos para ayudar a mis estudiantes a entender los temas del curso.

Debía darles luz verde cuando eran capaces de explicar correctamente y en sus propias palabras los conceptos discutidos”, describe. De acuerdo con el docente, “el rendimiento en el primer parcial fue sustancialmente mejor para aquellos que usaron la herramienta”.

Para Pedro Villalba, profesor del Departamento de Medicina y la Maestría en Ingeniería Biomédica, la llegada de LucIA marcó un antes y un después tanto en su ejercicio docente como en la gestión institucional.

En su aula, ha permitido desarrollar asistentes personalizados como Hippocrates.AI, diseñado para que estudiantes de medicina autoevalúen sus conocimientos en fisiología humana.

“El asistente construye preguntas siguiendo las mismas estructuras de los parciales, ajusta la dificultad según las respuestas y ofrece retroalimentación”, explica.

Según el docente, los datos muestran que “los estudiantes que usaron la herramienta obtuvieron mejores resultados”, además de reportar una experiencia más tranquila frente a los exámenes al familiarizarse con el tipo de preguntas y reducir el impacto inicial de su complejidad.

En el ámbito administrativo, asistentes como Grant.AI y Paralegal.AI han optimizado la gestión de convocatorias de investigación. “Estas herramientas nos ayudan a analizar términos de referencia, identificar riesgos y responder más rápido”, agrega.

Desde el área de bienestar, su coordinador, Darit Martínez, inicialmente desarrolló un asistente que orienta a la comunidad sobre el uso de las medidas de flexibilidad, como flexitiempo, flexiespacio y flexiacademia.

A partir de esa experiencia, ahora desarrolla un asistente que orientará sobre el uso de los diferentes servicios, beneficios y trámites que ofrece Gestión Humana.

Para Carlos Martínez-Troncoso, la incorporación de LucIA está transformando la dinámica tradicional del aula, sin desplazar el rol del docente, y haciendo más eficientes algunos procesos administrativos.

“Hemos avanzado de manera progresiva, validando con usuarios reales y ajustando una herramienta integral”, explica. Este enfoque ha permitido que LucIA pase de ser un prototipo a consolidarse como una plataforma con impacto institucional. “Esto no se detiene. Seguimos agregando funcionalidades porque la comunidad lo está usando y lo está pidiendo”, concluye.