Por las posibles afectaciones derivadas de una posible llegada del fenómeno de El Niño para este segundo semestre del año, las autoridades activaron un plan de contingencia para reforzar el monitoreo en los cuerpos de agua del departamento del Atlántico.
Según la secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico, Lady Johana Ospina, actualmente el nivel del río se encuentra en 4,7 metros, una cifra que todavía permite mantener el suministro de agua en condiciones óptimas.
Sin embargo, advirtió que los niveles vienen descendiendo de manera acelerada en los últimos días, lo que confirma el inicio de la temporada seca y aumenta la posibilidad de que se consolide el fenómeno de El Niño, dependiendo de cuánto se prolongue la ausencia de lluvias.
“Estamos realizando controles diarios para garantizar el abastecimiento de los 14 acueductos que dependen de estas fuentes hídricas”, declaró.
Puso de presente: “Cuando el nivel del río se acerque a los dos metros, se activará una segunda fase del plan de contingencia, especialmente en sectores vulnerables como Campo de la Cruz donde podrían iniciarse trabajos de excavaciones y limpieza del fondo del cuerpo de agua, además de construir zonas temporales más profundas, para asegurar que el sistema pueda seguir tomando agua adecuadamente”.
Asimismo, explicó que “si el nivel del río desciende por debajo de los dos metros, el departamento entraría en una etapa crítica debido al alto riesgo de afectación en las captaciones ubicadas en el canal del Dique y en municipios del sur del Atlántico”.
Frente a este panorama, Luis Alfredo Galán, jefe de Servicio de la empresa Aqualia, informó que realiza seguimiento permanente a los niveles de los puntos de captación para anticiparse a cualquier eventualidad y garantizar la continuidad del servicio en municipios como Manatí, Candelaria, Campo de la Cruz, Santa Lucía, Luruaco y Repelón.
Explicó: “Se mantiene un monitoreo técnico constante sobre el comportamiento del río Magdalena, especialmente durante temporadas de variabilidad climática, en coordinación con la estación San Pedrito, ubicada en el municipio de Suan”.
Fue enfático en que “históricamente, Campo de la Cruz ha sido uno de los municipios con mayores dificultades durante temporadas secas, debido a la disminución de los niveles del río Magdalena”.
Agregó que “en años anteriores esta situación obligó a realizar dragados constantes con maquinaria amarilla para mantener la profundidad necesaria y permitir el funcionamiento de los equipos de bombeo”.
Impacto en las comunidades
Humberto Currea, presidente de la Fundación de Pescadores Artesanales y Ambientalistas del municipio de Luruaco, advirtió que las altas temperaturas y la posible llegada de un “Superniño” están generando una grave afectación en los sectores productivos del Caribe, especialmente en la agricultura, la ganadería y la pesca artesanal.
“El calentamiento de las aguas y las fuertes sequías están disminuyendo la producción pesquera y afectando directamente el sustento de cientos de familias. También vemos cómo el campo enfrenta escasez de pasto y dificultades para mantener la producción de alimentos y leche”, señaló el líder ambientalista.
Currea insistió en la necesidad de fortalecer las políticas agrarias y de abastecimiento de agua para pequeños campesinos y productores del Atlántico y del Caribe colombiano.
Además, hizo un llamado a implementar estrategias de adaptación al cambio climático para evitar una crisis alimentaria y reducir las afectaciones que las condiciones climáticas extremas ya están causando en la salud humana y animal.
De esta manera, tanto las autoridades como la población en general hicieron un llamado a hacer un uso responsable y consciente del agua.
Entre las recomendaciones se encuentra evitar los desperdicios revisando fugas en viviendas y denunciando conexiones fraudulentas que afecten la continuidad del servicio.
Sumado a esto, una de las principales prioridades establecidas es anticiparse a posibles emergencias y garantizar el acceso al recurso hídrico en todo el departamento.




















