Los pobladores del puerto fluvial de Magangué, en Bolívar, en especial los de los barrios Nueva Colombia y Villa Marcela, están consternados con el crimen de la joven enfermera Neris Rodríguez Menco, de 31 años.
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El hecho de sangre que, al parecer estaba dirigido al padre de ella, de nombre Carmelo José Rodríguez Barrios, de 54 años, ocurrió al caer la tarde de ayer martes 5 de mayo cuando padre e hija conversaban en las afueras de su casa y de un momento a otro fueron sorprendidos por sicarios a bordo de una motocicleta.
El parrillero se bajó de la moto y abrió fuego contra ellos llevando la joven enfermera la peor parte al fallecer, mientras que su papá permanece internado en el Hospital La Divina Misericordia, bajo pronóstico reservado.
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Las autoridades anunciaron que adelantan las investigaciones correspondientes para dar con el paradero de los responsables de este homicidio que ha sido rechazado por la ciudadanía que así lo ha expresado incluso a través de las redes sociales.
Uno de los mensajes más conmovedores es el de un compañero de trabajo de la joven enfermera en el hospital que narra los hechos así:
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“Era un turno de un martes normal, la urgencia recibía pacientes, pero tu ingreso y la condición de tu entrada fue diferente, los golpes de las puertas retumbaron, mientras los gritos ensordecedores se apoderaron de aquellos pasillos, eras tú, en tu condición humana, vulnerable y frágil... fui testigo de ver el dolor en tu esposo, el llanto y su grito angustiante de “no me dejes solo” a un retumba en mi mente; hoy perdimos una gran persona, pensaba que este mayo sería diferente, pero nuevamente el gremio de enfermería llora tu partida injusta e inesperada. Vuela alto Neris”.





















