El Distrito de Barranquilla dio a conocer una nueva propuesta, la cual consiste en convertir antiguos canales pluviales en nuevos espacios públicos tipo parques lineales para el encuentro, la recreación y la integración comunitaria.
El principal referente de esta transformación es el Malecón de Rebolo, una obra que se ha convertido en símbolo de la recuperación urbana de Barranquilla y en ejemplo del potencial que tiene la infraestructura pública cuando se pone al servicio de la gente.
Al respecto, el mandatario distrital, Alejandro Char, señaló: “Lo que antes eran zonas de riesgo, focos de contaminación y barreras físicas dentro de los barrios, hoy comienzan a convertirse en parques lineales, senderos, plazoletas y corredores de movilidad pensados para el disfrute ciudadano. Esta visión de ciudad ha permitido que obras de ingeniería hidráulica evolucionen hacia proyectos de renovación urbana con impacto social y ambiental”.
En ese sentido, estos proyectos no solo mejoran la calidad de vida al ofrecer lugares de recreación y encuentro, sino que también promueven la cohesión social y la salud urbana al mitigar la contaminación y crear entornos más saludables.
“De arroyos que ocasionaron estragos en los barrios, le estamos dando paso a nuevos espacios públicos pensados para promover el encuentro de las familias. Así cambiamos la realidad de los ciudadanos, con espacios más seguros, cómodos y que les permite vivir en tranquilidad y sin el temor de sufrir por los caudales, especialmente en época de invierno. Juntos, con la comunidad, construimos estos espacios que dignifican”.
Por décadas, el antiguo arroyo de Rebolo fue un canal abierto que representó una problemática ambiental y social para miles de familias del sector. Gracias a la construcción de una losa de concreto de 1.890 metros lineales sobre el canal, se dio paso al desarrollo del Malecón de Rebolo, un parque lineal de 44.513 metros cuadrados, distribuido en 6 tramos, que beneficiará directamente a más de 324.000 habitantes de la localidad Suroriente.
Asimismo, dentro de los avances del tramo comprendido entre la calle 30 y la carrera 23, que se encuentra en su fase final de ejecución, se contemplan espacios para la cultura y el encuentro comunitario, como concha acústica, plazoletas, murales y elementos urbanos que evocan la identidad del barrio, además de módulos de baños, locales comerciales, mobiliario urbano, arborización, áreas verdes e iluminación led.
El éxito de esta intervención ha servido como base para nuevos proyectos que replican este modelo de aprovechamiento del espacio generado sobre o junto a canales urbanos.
Uno de ellos es el bulevar de Caribe Verde, actualmente en ejecución, donde se construyen 360 metros lineales de losa sobre canal para habilitar senderos peatonales y ciclorrutas dentro de un bulevar contemplativo de 8.200 metros cuadrados, diseñado con plazoletas y zonas pasivas para la estancia y el disfrute ciudadano.
También avanza la construcción del parque Villa del Carmen, en la localidad Suroccidente, que contará con 180 metros lineales de losa sobre canal y un área total de 1.950 metros cuadrados, incluyendo senderos, mobiliario urbano, cancha de fútbol sintética, juegos infantiles, equipos biosaludables y zonas de contemplación.
En la urbanización Villas de la Cordialidad ya fue entregado el parque Villa Cordialidad, con una extensión de 4.793 metros cuadrados, beneficiando a 2.800 habitantes. Este proyecto incluyó la construcción de 350 metros lineales de muros de contención y una losa de 130 metros cuadrados sobre el canal existente, garantizando la conectividad entre las distintas áreas del parque.
A este grupo se suma la intervención proyectada en el parque Los Canosos, ubicado en el barrio Bellarena, localidad Suroriente, con una extensión de 2.173 metros cuadrados y una población beneficiada de 4.172 habitantes.
En este espacio, donde ya existe el parque con cancha múltiple, juegos infantiles, plazoletas, senderos, biosaludables, quiosco comunitario y pista de patinaje, se contempla la construcción de una losa de 200 metros lineales por 4,60 metros de ancho sobre el canal existente, ubicado junto al parque, con el fin de mejorar la conectividad interna, generar una circulación continua con el entorno y atender una necesidad reiterada de la comunidad frente a los impactos ambientales asociados al canal abierto, como la presencia de malos olores, acumulación de residuos y proliferación de mosquitos.
La construcción de parques sobre canales permite ganar espacio público efectivo para el uso y disfrute de la ciudadanía, fomenta la cohesión social al crear nuevos puntos de encuentro comunitario y mejora las condiciones ambientales de los sectores intervenidos al eliminar focos de contaminación y generar nuevas áreas verdes.





















