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En la mañana de este viernes 8 de agosto, el ministro de Minas Edwin Palma llegó a las instalaciones de Monómeros, en Barranquilla, para realizar una inspección en medio de un proceso de posible compra de la compañía por parte del Gobierno.

Palma, quien ha estado liderando este proceso de una posible compra de la compañía venezolana con sede en Barranquilla, habría llegado con su equipo de seguridad para verificar las condiciones laborales, económicas y estructurales de la empresa.

En su momento, el ministro de Minas había indicado que el primer punto de partida para hacer cualquier negocio era el intercambio de datos financieros para hacer un análisis y al final entregar opciones al presidente Gustavo Petro sobre el estado de la empresa y su valor.

El debate parte ahora si la adquisición de esta compañía venezolana viene siendo un buen o mal negocio para el país, teniendo en cuenta que para algunos analistas consultados por EL HERALDO, Monómeros ha perdido competitividad en el mercado de los fertilizantes en Colombia.

En otras palabras, los expertos señalan dos factores, uno en contra y otro a favor. La contra se basa en que las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos limitan sus operaciones comerciales y la hacen inviable. Y los que están a favor señalan que están dadas todas las condiciones para que la empresa vuelva a ser la líder en el sector de fertilizantes del país y un elemento determinante en la dinamización del agro y el campesinado.

Los pro y contra

Como es bien sabido, algunos halagan y ven esta compra como la ideal, y otros la ven como innecesaria.

En diálogo con EL HERALDO, el ex ministro de Agricultura, Andrés Valencia, expuso que el gobierno está sobredimensionando el impacto que tiene Monómeros en el mercado de fertilizantes.

“El Gobierno intenta transitar una narrativa en donde los argumentos que vienen planteando no son ciertos, no son correctos. Hemos visto reportes donde dicen que Monómeros interviene más o menos el 80 % del mercado de fertilizantes para los agricultores, y eso es falso, o que tiene el 40 % del mercado total de fertilizantes en Colombia, también es falso. Entonces, primero que todo hay que aterrizar el tamaño de Monómeros en relación con el mercado de fertilizantes en el país”, socializó Valencia.

En ese sentido, agregó que la mejor forma de medirlo es, primero, por las importaciones, ya que dicha compañía importa la urea y los demás fertilizantes, por ende, Monómeros no tiene esa soberanía.

Por su parte, el ex congresista César Lorduy, quien conoce de lleno el tema de petroquímica venezolana, socializó que sí o sí, la venta, es la posibilidad de poder garantizar la existencia de esa compañía.