Sobre la franja costera del mar Caribe, colindando a 36 kilómetros de Barranquilla, se dibuja entre el paisaje un rincón de arena que no cede ante el oleaje y el curso de la naturaleza: las playas del corregimiento de Santa Verónica.
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Allí, desde 1988 a causa de un huracán, el mar ha sido huésped habitual entre las casas y establecimientos de la orilla, en donde hoy se levantan espolones de piedra y se extiende una extensión de playa con el fin de transformar la relación de la comunidad con el litoral.

Durante un recorrido por las obras, la Gobernación del Atlántico, en compañía de operadores turísticos y habitantes, realizó la inspección del macroproyecto de estabilización de playas, que a la fecha registra un avance general del 19 %, con el espolón 1 en 70 %, el espolón 2 (ya existente) en 24 %.
Ejecutado por el Consorcio Playas Santa Verónica, cuenta con una inversión de $66.547 millones, más $4.658 millones de interventoría, para una inversión total superior a $71.000 millones.
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Ingeniería hidráulica
A diferencia de intervenciones anteriores, las cuales no lograron su estabilidad en el tiempo, esta obra incorpora ingeniería hidráulica avanzada y asesoría internacional, de la mano del Instituto Hidráulico de Cantabria (España), referente mundial en recuperación y estabilización de playas.
El gobernador Eduardo Verano destacó el factor tecnológico como eje fundamental en la intervención:
“Todo el mundo tiene problemas con el movimiento oceanográfico. Esa hidráulica oceanográfica es muy dinámica y altera sustancialmente la composición de las playas, si queremos tener unas playas estables, ordenadas, tiene que ser precisamente con esta clase de obras”, puntualizó.

A su vez, resaltó que el objetivo no es solamente recuperar arena. También se contempla la construcción de una playa, para contener el oleaje, y reducir el riesgo de inundaciones.
De esta manera, ponerle freno a la socavación que durante años amenazó viviendas, restaurantes e infraestructura turística de la zona.
“Estamos trayendo piedras de Ciénega, es la piedra más dura para tratar de contener los espolones con la calidad de materiales que se requiere para su estabilidad. Esto va a tener una mayor duración en el tiempo”, ratificó el mandatario departamental.
Propios y visitantes
Aunque el proyecto apenas va en marcha, los efectos ya son visibles entre los almuerzos típicos sobre las mesas y las hamacas meciéndose al mediodía, al registrarse un aumento en la llegada de bañistas y visitantes, especialmente los fines de semana, según registros oficiales.
“Eso era lo que los veroniqueros esperábamos. Devolver el turismo a nuestras playas. Es que veníamos sufriendo de muchas pérdidas considerables por el oleaje fuerte, los precipicios, los huracanes y demás”, resalta Jesús Molina, líder social del corregimiento.
La comunidad ha recorrido un largo camino, y al que el oleaje no pudo arrasar del todo, mientras esperaban por una pronta solución.
“Hicieron los estudios por parte de la Universidad Magdalena, para poder otorgar la licencia ambiental, caracterizaron a todos los operadores turísticos, hoteles, facetas y viviendas que están a lo orilla del mar. Las expectativas son mayores, porque nosotros todos veníamos perdiendo la banca de la playa, el turista llega, se va, porque no encuentra una playa atractiva, no encuentra una playa segura. A pesar de que la gente apenas viene a comer y se va, no podían disfrutar del entorno de la playa, los bañistas estaban con el agua en el pie. Era una problemática que se presentaba”, afirmó Molina.

Desde la Subsecretaría de Turismo, se apunta a fortalecer competencias como el bilingüismo en los operadores turísticos, definir capacidades de carga, mejorar la calidad del servicio, y regular los precios, como estrategia de cara al público.
Playa sostenible
Santa Verónica también contará con saneamiento básico, una deuda histórica con la comunidad y un requisito clave para consolidar el turismo.
“Este sector no cuenta con acceso a agua potable, ni saneamiento básico, esa es la gran noticia: llega el saneamiento básico para Santa Verónica. Así como volvimos a Salinas del Rey bandera azul, Santa Verónica puede hacer bandera azul. Y un requisito de eso es que tengamos el saneamiento básico, porque no podemos ver correr las aguas residuales en nuestras playas. Una mejor salud, alcantarillado para la comunidad y mejores condiciones para nuestros turistas”, manifestó Leidy Ospina, secretaría de Saneamiento Básico.

Deporte, cultura y espacio público
Brisa, sol, arena y diversión en familia. La recuperación de nuevos metros cuadrados de playa abre la puerta al uso más diverso del litoral, proyectándose la creación de módulos de playa, con zonas diferenciadas para gastronomía, recreación y deportes terrestres y acuáticos.
Vóley playa, fútbol playa, tenis playa, kitesurf y kayak hacen parte de la visión para convertir a Santa Verónica, tal como su antecesor Salinas del Rey, como referente no solamente turístico, sino deportivo, al aprovechar las condiciones naturales del viento y el mar.

En paralelo, las secretarías de Cultura y Espacio Público anunciaron mesas de trabajo con la comunidad para definir intervenciones en malecón, mobiliario urbano e intervenciones artísticas, con el objetivo de darle identidad y orden al espacio recuperado.
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