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Un viaje al pasado. Eso se podrá vivir desde este miércoles y hasta el viernes 22 de mayo con la exposición Ecos de Gigantes: fósiles y arqueología de una Colombia fascinante que se inaugura en el centro comercial Viva a partir de las 9 de la mañana.

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Se trata de un viaje que busca conectar a niños, jóvenes y adultos con la paleobiodiversidad de miles y millones de años, correspondiente a las eras Mesozoica y Cenozoica, a través de una muestra que reúne algunos de los descubrimientos fósiles más relevantes y recientes de Colombia. Estos hallazgos revelan la riqueza paleontológica del país y han dado lugar a descubrimientos arqueológicos inéditos en La Guajira.

El proyecto, liderado por la Universidad del Rosario y Cerrejón, es una experiencia visual, tangible y experiencial, con propósitos educativos y de divulgación científica.

“La idea central de Ecos de Gigantes es este viaje por en el tiempo, en la Colombia profunda, en millones de años, entender cómo pasamos de un mar a un delta y luego a cordilleras. Y luego, dentro de ese escenario de levantamiento de cordilleras, empiezan a llegar los primeros humanos y a generar asentamientos. Y esos vestigios los encontramos no solo de los humanos tempranos, sino también de esos organismos, la fauna y la flora que habitó en millones de años en Colombia”, explicó a EL HERALDO Edwin Cadena, paleontólogo y profesor del programa de Ciencias del Sistema Tierra de la Universidad del Rosario.

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Recorrer la historia

Ecos de Gigantes es una invitación a recorrer millones de años de historia natural en el territorio que hoy conocemos como Colombia. A través de hallazgos paleontológicos y arqueológicos, esta muestra conecta la vida prehistórica, los procesos geológicos y las huellas humanas que han configurado nuestra identidad. Cada fósil es evidencia material de ecosistemas del pasado; cada estrato rocoso es una página del tiempo.

Las especies aquí presentadas —Carbonemys cofrinii, Guane y Crico— permiten comprender cómo era la biodiversidad del Paleoceno y el Cretácico, y por qué el territorio colombiano ocupa un lugar estratégico en la investigación científica internacional.

“La magia de esta exposición es que es ciento por ciento colombiana y que muchos visitantes se sorprenderán al descubrir que el país tiene hallazgos paleontológicos de relevancia mundial. Presentamos, por ejemplo, descubrimientos realizados en La Guajira, como la Titanoboa cerrejonensis, considerada la serpiente más grande conocida, y la Carbonemys cofrinii o “tortuga de carbón”. Además, la muestra incluye evidencias del bosque tropical más antiguo conocido, y vestigios de culturas de más de 1500 años de antigüedad, hallazgos que permiten entender cómo era el norte de Colombia desde hace millones de años”, comentó Juan Pablo Lozano, Gerente de Gestión Ambiental de Cerrejón.

La ciencia en la calle

Una de las apuestas de esta exposición es llevar el conocimiento científico a lugares en los que normalmente no se encuentran como un centro comercial. En ese sentido, el paleontólogo Cadena detalló que “el hacer divulgación, el mostrarle a la gente qué es lo que hacen los científicos colombianos, es clave para poder preservar la ciencia del futuro en el país”.

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Finalizados los días en Barranquilla, el viaje continuará hacia La Guajira, con presentaciones en Riohacha del 25 de al 30 de mayo; en el municipio de Albania del 3 al 7 de junio; luego llegará a Hatonuevo del 11 al 15 de junio y visitará Barrancas del 19 al 23 de junio. Finalmente, el recorrido cerrará en Valledupar, donde la exposición estará abierta al público del 27 de junio al 1 de julio.

“Esperamos que los niños y jóvenes comprendan que Colombia tiene una historia natural extraordinaria que vale la pena conocer, y que el territorio es un viaje al pasado geológico y cultural del planeta que hoy podemos observar gracias a la ciencia. La exposición busca despertar curiosidad, asombro y una mayor conexión con la historia natural”, finalizó Juan Pablo Lozano.