Solo piensa que nació a tiempo. La ingeniera de materiales de la NASA, Alma Stephanie Tapia Butrón, considera que está en el momento justo para vivir el regreso del hombre a la Luna y es una de las personas que lo palpa en primera persona.
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Esta mujer nacida en los Estados Unidos pero de madre de Magangué y abuela barranquillera es parte del equipo que selecciona y prueba los materiales que hacen posibles los viajes espaciales de la NASA, y su trabajo ha estado directamente vinculado a las misiones del programa Artemis, el ambicioso plan para regresar a la Luna y preparar el camino hacia Marte.
Durante su visita a Barranquilla, invitada por la Fundación Tecnoglass y la Fundación Apolo para dar charlas en colegios como la IED Evelyn Abuchaibe de Daes en La Playa, la ingeniera explicó su rol en el desarrollo de tecnologías clave para misiones como Artemis II.
“Trabajo en sistemas de materiales que se escogen para los vehículos espaciales que van a la luna, como Orión, Gateway y el módulo de alunizaje”, contó. Su aporte ha sido clave en pruebas como las de la capa térmica de la cápsula y en la selección de materiales no inflamables que garanticen la seguridad de la tripulación.
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Sobre el reciente avance de la misión, Tapia destacó el valor de Artemis II como punto de partida para lo que viene. “Ha sido fundamental poder hacer la prueba a este vehículo con tripulación, y ha sido muy especial ver el pedacito del rompecabezas que yo he podido contribuir”, afirmó.
Tras esta fase, el equipo ya tiene la mirada puesta en lo que sigue. Según explicó, Artemis III está previsto para 2027 y servirá para ensayar maniobras clave como el acoplamiento del módulo de alunizaje. El objetivo final llegará con Artemis IV en 2028, cuando se espera concretar el regreso de humanos a la superficie lunar. “La idea dar ese paso para tener una presencia a largo plazo en la luna, que nos prepare también para ir a Marte”.
Tapia también resaltó el cambio que representa este programa frente a la era de las misiones Apolo. “Nací muy tarde para el programa Apolo, pero nací justo a tiempo para Artemis”, expresó.

Mujeres al poder
Para ella, el regreso a la Luna tiene un valor simbólico y real en términos de diversidad. “Ahora es el turno de Artemis, con una tripulación mucho más diversa y con mujeres para volver”.
En ese sentido, destacó el impacto de ver a mujeres participando en estas misiones. “Es lo máximo poder ver que ahora hemos llevado la primera mujer a la luna. Verla alcanzar las estrellas nos abre esas puertas de saber que ahí pertenecemos”, señaló.
La ingeniera también subrayó el papel de los latinoamericanos dentro de la agencia. Mencionó casos como los de Diana Trujillo ingeniera aeroespacial colombiana y la cartagenera Liliana Villarreal NASA ingeniera colombiana, y aseguró que el aporte de la región va más allá de lo técnico.
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“Somos súpercreativos, buscamos maneras ingeniosas de resolver problemas, incluso cuando no tenemos todos los recursos”, explicó.
Saber persistir
Su propio camino hacia la NASA no fue inmediato. Contó que aplicó en cuatro ocasiones antes de lograr ingresar. “Uno se imagina que solo un súpergenio va a la NASA, pero la realidad es que somos una colección de personas apasionadas trabajando juntas. Cada uno aporta su granito de arena”, dijo.
Ese fue uno de los puntos que tocó en sus actividades con los estudiantes y escuchó a jóvenes interesados en la ciencia y el espacio.
“Era increíble ver su energía, su emoción y el talento. Espero que de ahí salgan futuros ingenieros y astronautas”, comentó. Como consejo, insistió en la importancia de la constancia y la curiosidad. “Que sigan su pasión, que aprovechen las oportunidades y que no dejen de tocar puertas”.

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Su visita también tuvo un componente personal pues llegó al país para reconectar con sus raíces y compartir esa experiencia con sus hijos. “Es la primera vez que vienen a Colombia y estoy muy emocionada de que conozcan su cultura”, dijo.
Desde su experiencia, insiste en que los grandes logros se construyen en equipo y con perseverancia. “Cuando no se abre la puerta la primera vez, hay que seguir tocando hasta que se abran las oportunidades”, concluyó.


















