Desde su adolescencia Enrique Gómez se acostumbró a despertar temprano para estudiar y organizar su día. Dice que usualmente se levanta de la cama a las 3:30 a. m., hecho que desde muy niño escuchó que hacía su abuelo Laureano Gómez.
'Yo no alcancé a conocer a mi abuelo', recuerda. 'Pero de lo que siempre se contaba en la casa es que él era muy estoico en sus hábitos personales. Se acostaba temprano y se levantaba temprano todos los días —como lo hago yo— a las tres de la mañana bajo la idea de que cuando arrancaba el día ya estaba pensado y ya estaba escrito'.
Dentro de sus principales pasiones se encuentra el deporte. Es aficionado orgulloso del equipo capitalino Millonarios F.C, hecho que le ha traído muchas alegrías, pero también momentos tristes. 'Soy hincha de Millonarios y mis hijos son hinchas de Santa Fé, Afortunadamente son conservadores por convicción'.
Gómez explica que en su rol de padre no cree en imponer ideas o pensamientos. 'Se educa con el ejemplo, con las convicciones y con la dialéctica, con las discusiones'. Se formó en el interior de una familia tradicionalmente conservadora, pues es nieto del fallecido líder Laureano Gómez y sobrino del asesinado Álvaro Gómez Hurtado. Aunque podría pensarse lo contrario, es un bogotano amante a la salsa, merengue y desde su infancia sigue la música de The Rolling Stone.
Comenta que es un buen bailarín, le gusta mucho más 'bailar apretadito' y entre risas propone un debate de baile entre los candidatos presidenciales. Su profesora de música fue su hermana, quien aprovechaba las fiestas familiares para enseñar a bailar a la familia. 'La experta y profesora es mi hermana, nosotros crecimos a la sombra de Fruko, que era el esplendor de sus éxitos musicales. Recuerdo que salían los discos y todos a bailar en un ambiente muy familiar'. De los problemas de su niñez, Gómez contó que desde los diez empezó a fumar.
'En mi casa había mucha actividad social, y como en la década de los setenta el cigarrillo era muy común, en los salones siempre habían cigarrillos junto a los ceniceros (...) llegué al punto de fumarme tres cajetillas diarias'. Agrega que este vicio era siempre motivo de regaño por parte de su tío Álvaro Gómez.
'Siempre en las conversaciones se dedicaba por más de diez minutos a darme razones para dejar de fumar (...) de las cosas que recuerdo que me decía era que para dejar de fumar no se necesitaba voluntad, sino inteligencia'.
Enrique Gómez Martínez es hijo del periodista, economista y político colombiano Enrique Gómez Hurtado, y de su esposa María Ángela Martínez. Es hermano del también político Miguel Gómez Martínez.
Gómez es abogado, graduado de la Universidad Sergio Arboleda y, aunque tiene experiencia como litigante, también se ha desempeñado como director de medios de comunicación y docente. Además, ha sido miembro de la junta directiva de diferentes marcas y comercios.
Comenta que dentro de sus aficiones está cocinar, uno de los platos que mejor prepara son los garbanzos a la española. También disfruta la carne de cerdo. Es amante al tequila.
Como anécdota siempre cuenta que sus padres esperaban una mujer, a la cual la bautizarían con el nombre Enriqueta.
Es católico practicante, señala que ha desarrollado una vocación de servicio a partir de las enseñanzas de la Biblia. Le gusta rezar y compartir ‘la Palabra’.
Le gusta leer sobre la historia de Francia.





















