Millones de colombianos pagan cada mes servicios como energía, agua, gas e internet sin imaginar que estas transacciones pueden convertirse en una herramienta para fortalecer su historial crediticio.
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Con la implementación de nuevas reglas de finanzas abiertas y el avance de plataformas digitales de pago, el cumplimiento oportuno de estas obligaciones está adquiriendo relevancia dentro del sistema financiero, ya que permite demostrar hábitos responsables de manejo del dinero.
Según el más reciente Reporte de Inclusión Financiera de la Superintendencia Financiera y Banca de las Oportunidades, el 96,3 % de los adultos colombianos posee al menos un producto financiero. Sin embargo, el desafío actual es que estos productos sean utilizados de forma activa para construir un historial de comportamiento financiero sólido.
El valor de pagar a tiempo
Expertos del sector fintech señalan que cada pago recurrente deja un registro que puede servir como evidencia de disciplina financiera frente a bancos y entidades que analizan el riesgo de otorgar créditos.
“El sistema financiero avanzó mucho en acceso, pero la verdadera inclusión empieza cuando una cuenta se usa para resolver necesidades del día a día; deja de ser un lugar donde solo se recibe dinero y empieza a funcionar como una herramienta para simplificar transacciones, organizar gastos y automatizar pagos de servicios”, explicó Simón Pinilla, cofundador de la fintech DRUO.
De esta manera, los pagos puntuales y automatizados contribuyen a generar un historial que puede favorecer la aprobación de créditos o el acceso a mejores condiciones de financiación.
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Finanzas abiertas: una nueva oportunidad para los usuarios
La entrada en vigor del Decreto 0368 de 2026 estableció en Colombia el Sistema de Finanzas Abiertas (Open Finance), un modelo que permite, con autorización del usuario, compartir información sobre su comportamiento financiero entre distintas entidades.
Esta medida amplía las posibilidades para que las personas sean evaluadas no solo por productos bancarios tradicionales, sino también por el cumplimiento de pagos cotidianos.
Desde DRUO destacan que “su buen comportamiento como pagador puede viajar —con su permiso— y abrirle mejores oportunidades”.
El sistema busca beneficiar especialmente a quienes mantienen hábitos financieros responsables, pero cuentan con poca experiencia crediticia formal.
La digitalización impulsa los pagos automáticos
La transformación digital también está acelerando estos cambios. El sistema de pagos inmediatos Bre-B, desarrollado por el Banco de la República, ya acumulaba más de 782 millones de transacciones al 4 de mayo de 2026 y procesa cerca de cinco millones de operaciones diarias.
Sobre esta infraestructura, diversas compañías están desarrollando herramientas para programar pagos automáticos de servicios y otras obligaciones mediante las llamadas llaves Bre-B.
“La posibilidad de registrar pagos automáticos desde una cuenta de banco o una llave acerca funcionalidades que durante años estuvieron más asociadas a las tarjetas, como las suscripciones o los cobros automáticos sin fricción”, señaló Pinilla.
Más opciones para acceder al crédito
Aunque la decisión de compartir la información financiera sigue dependiendo de cada usuario, la ampliación de las fuentes de datos permite que más personas puedan demostrar su responsabilidad económica.
En este nuevo escenario, acciones tan cotidianas como pagar puntualmente la luz, el agua, el gas o el internet podrían convertirse en un respaldo valioso para acceder a créditos y mejores oportunidades financieras en el futuro.




















