
Un mensaje de texto en un teléfono celular decomisado a Jaime Alberto Aristizábal Quintero podría vincularlo de manera directa al atentado en el que resultó herido el concejal Juan José Vergara Díaz, y en el que perdió la vida el subintendente de la Policía Jean Carlos Velandia, quien estaba asignado como escolta del miembro del cabildo.
Este detalle se conoció la madrugada de ayer en medio de la audiencia de imputación de cargos al supuesto criminal, realizada en el Centro de Servicios Judiciales y que estuvo presidida por el juez noveno Penal Municipal, Edwin Volpe.
Según el Fiscal Cuarto de la URI, representante del ente investigador que presentó al paisa Aristizábal Quintero ante el Juez, una de las ‘prueba reina’ que los investigadores de la Policía Metropolitana de Barranquilla usaron para relacionar al supuesto criminal con el atentado contra el Concejal fue la hallada en un aparato Nokia de su propiedad, decomisado el día en que lo capturaron.
En este equipo, de número 300-201 45 22, permanecían guardados algunos mensajes de texto, entre los que llamó la atención uno que, supuestamente, envió Aristizábal Quintero a otro abonado celular el día jueves 4 de abril: 'Hey pilas que apenas llevo ocho bananitas, pónganse a conseguir el resto que es una Cougar nueve milímetros'…
Para la Policía esta no fue más que una señal enviada por Aristizábal a un conocido para que 'consiguiera más proyectiles para un arma de fuego marca Cougar calibre nueve milímetros que traía, pues solo tenía en su poder ocho balas'.
Seguido, el fiscal mencionó que en el equipo habían otros mensajes, pero estos estaban relacionados con situaciones personales de imputado como 'una declaración de amor de una mujer'.
La Persecución. En la diligencia judicial también fueron conocidos detalles de la manera cómo la Policía logró dar con la captura de Aristizábal el martes al mediodía, minutos después de ocurrido el atentado contra el Concejal.
Se dijo que el presunto sicario, tras disparar contra Vergara Díaz y contra su escolta, se tropezó con un patrullero de la Policía que estaba a pocos metros de la calle 76 con carrera 42F. El uniformado le disparó en dos oportunidades, sin embargo el pistolero huyó en la moto con su cómplice.
Posteriormente, fue el policía quien entregó la información al Centro Automático de Despacho y desde allí la extendieron a todos los uniformados de la Metropolitana de Barranquilla y a los miembros de las Redes de Apoyo.
'El sujeto viste camiseta marrón y jean. Lleva un 969 (arma) en la mano'…
Un taxista de la Red de Apoyo alertó que Aristizábal, quien no llevaba casco, se bajó de la moto en la calle 76 con carrera 38C, a pocas cuadras del lugar del ataque, y ahí paró un taxi Hyundai Vision.
Dicho vehículo bajó por toda la carrera 38, pues se conoció que el pasajero le solicitó al taxista que lo llevara a un famoso prostíbulo del barrio Montes. Finalmente, en la carrera 33, entre calles 48 y 50 fue detenido el automotor por una patrulla del cuadrante. El procedimiento tardó ocho minutos exactos.
En la madrugada el Juez Noveno Penal Municipal ordenó la detención del supuesto criminal en la cárcel Modelo. Le imputaron cargos por homicidio agravado, tentativa de homicidio y porte ilegal de arma.
Ahora las pesquisas están encaminadas a encontrar el motivo por el cual el sicario cometió el atentado.
'Por un lío de tierras'
Este diario conoció que una de las hipótesis que investigan los detectives de la Policía Metropolitana estaría relacionada con un supuesto lío de tierras, en el que Juan Vergara, un exfuncionario de la Alcaldía y otro concejal, serían partícipes. Supuestamente, los concejales y el exfuncionario habrían estado vinculados a un negocio en el que se escrituraron predios en Palermo, de Sitionuevo (Magdalena), de manera fraudulenta. En el negocio también estarían involucrados varios notarios.
Por Kenji Doku





















