En alerta amarilla se encuentra el volcán Puracé ubicado en departamento del Cauca debido al incremento de la actividad sísmica producto a la liberación de gases y cenizas que ya ha llegado a veredas cercanas y cabeceras municipales.
De acuerdo con Servicio Geológico Colombiano (SGC) desde el 21 de mayo se registraron emisiones de ceniza cuyas columnas alcanzaron alturas cercanas a 3 km sobre la cima del volcán, superando las observadas durante las semanas inmediatamente anteriores.
“Estas emisiones se dispersaron preferencialmente hacia el occidente y noroccidente del cráter, de acuerdo con la dirección predominante de los vientos, lo que generó reportes de caída de ceniza en diferentes veredas del municipio de Puracé, entre ellas Campamento, Cristales, Cobaló, 20 de Julio, Anambío, Pisanrabo y San Juan, así como el corregimiento de Paletará, la zona urbana y la cabecera municipal de Coconuco. También se recibieron reportes desde el sector Piedra de León, en el municipio de Sotará, y en algunos sectores de la ciudad de Popayán”, señaló el SGC.
Explicaron que durante la semana del 19 al 25 de mayo se continuaron observando “anomalías térmicas” al interior del cráter del volcán Puracé y en el campo fumarólico de su borde externo, junto con procesos de desgasificación en los cráteres de los volcanes Puracé y Curiquinga. Esto se pudo corroborar con la ayuda de sensores satelitales y las cámaras web de espectro visible e infrarrojo.
La entidad estima que se sigan presentando nuevas emisiones y caídas de ceniza, dispersadas de acuerdo con la dirección predominante de los vientos. Por ello recomendaron a la comunidad en general a abstenerse de ascender a la parte alta de la cadena volcánica y estar atenta a los reportes oficiales del SGC.
Así las cosas, el Puracé se mantiene en estado de alerta amarilla lo que quiere decir que el volcán sigue activo con “cambios en el comportamiento del nivel base de los parámetros monitoreados y otras manifestaciones”.
“En estado de alerta Amarilla se pueden presentar fenómenos como emisiones esporádicas de ceniza (erupciones menores, con alcance y efectos restringidos y cuya dispersión depende de la dirección del viento), presencia de incandescencias, pequeñas explosiones en el cráter, anomalías térmicas de baja energía, ruidos, sismos sentidos, olores, precipitación de azufre elemental en inmediaciones al cráter y en fuentes termales y fumarolas, junto con desgasificación en zonas diferentes al cráter. También formación de grietas y ocurrencia de lahares menores, entre otros”, finalizaron.



















