El pasado miércoles 29 de abril fue capturada en Venezuela Érika María Herrera, señalada como presunta responsable del asesinato en México de su nuera, Carolina Flores, una joven de 27 años y exreina de la belleza de Baja California.
Flores, originaria del estado de Baja California, había sido coronada como Miss Teen Universe de la entidad en 2017. Su asesinato provocó indignación y movilizaciones para exigir justicia tanto en Ciudad de México como en Ensenada, su ciudad de origen.

La suegra de la joven fue arrestada mediante la colaboración de las autoridades mexicanas y venezolanas, tras la emisión de una Notificación Roja de Interpol.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México precisó que la detenida permanece bajo custodia de las autoridades venezolanas mientras se realizan las gestiones necesarias para formalizar su extradición.
El crimen ocurrió el pasado 15 de abril en un domicilio de la colonia Polanco, una de las zonas más exclusivas de la capital mexicana, donde Carolina Flores fue hallada sin vida con heridas de arma de fuego en la cabeza, de acuerdo con reportes preliminares.

El medio ‘NMás’ informó que Erika María Herrera habría llegado a Venezuela luego de cruzar por Panamá el 16 de abril, un día después del asesinato de Carolina Flores.
Desde el comienzo de la investigación, las autoridades capitalinas abrieron la carpeta bajo el protocolo de feminicidio y centraron las sospechas en la suegra de la víctima, identificada como Erika María Herrera, luego de que el esposo de la joven la señalara como presunta autora material del crimen.
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¿Qué dijo la suegra de Carolina Flores cuando fue capturada en Venezuela?
En Caracas, Venezuela, las autoridades ubicaron a la suegra de la víctima y procedieron con su detención, aunque ella se negó en un principio al arresto, según ‘NMás’.
“Ella se negó a ser detenida, dijo: ‘¿Por qué?’, que estaba en otro país”, relató Norberto Mazza, corresponsal de ‘NMás’.
Igualmente Erika María Herrera habría alegado que no podían capturarla porque ella no era responsable del crimen. “No tenían autoridad para detenerla por un delito que ella no había cometido”, sostuvo el periodista.
Ante la actitud reacia de la mujer, la autoridades venezolanas aplicaron la detención por “desacato a la autoridad” mientras se formalizaba la alerta roja de Interpol.
“Eso fue solamente un pretexto para detenerla mientras esperaban la alerta roja”, detalló Mazza.





















