Gobierno somete a consulta proyecto de decreto con aranceles de 35 %, 50 % y 75 % para productos ecuatorianos
El proyecto contempla la posibilidad de realizar ajustes posteriores en las subpartidas incluidas, según el comportamiento del comercio bilateral y los resultados que arroje la medida
ERNESTO GUZMAN ERNESTO GUZMAN/EFEAME7419. BUENAVENTURA (COLOMBIA), 22/01/2026.- Fotografía del 13 de enero de 2026 que muestraun barco en el puerto de Buenaventura (Colombia). Colombia y Ecuador, dos grandes socios comerciales, entraron este jueves en una inusitada y dañina guerra comercial con la imposición mutua de aranceles motivada no por diferencias económicas sino por la lucha contra el narcotráfico, según el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa. EFE/ Ernesto Guzmán
El Gobierno nacional dio a conocer un proyecto de decreto “por el cual se modifica el Decreto 0170 de 2026”, en el que plantea la implementación de nuevos aranceles para productos provenientes de Ecuador. La propuesta contempla tarifas diferenciadas del 35 %, 50 % y hasta 75 % para distintas subpartidas arancelarias, y estará abierta a comentarios ciudadanos desde este viernes 17 hasta el martes 21 de abril de 2026.
Asimismo, la iniciativa reemplazaría el esquema establecido previamente en el Decreto 170 de 2026, con el que el Ministerio de Comercio había fijado un arancel general del 30 %. En esta nueva versión se pasa a un sistema escalonado con tres niveles, aplicados de manera específica a ciertos bienes importados.
Además, en el rango más alto, del 75 %, se ubican productos agroindustriales e industriales considerados sensibles para el mercado interno. Allí figuran, entre otros, arroz, azúcar, café, aceites vegetales, plásticos, químicos, textiles, metales y diversas manufacturas. También se incluyen insumos de uso industrial como papel, pinturas, autopartes y materiales de construcción.
Por su parte, el nivel del 50 % cobija bienes como camarones, pescados, conservas, llantas, madera y papel. En el caso del 35 %, se contemplan productos como banano, plátano, fríjol, algunos artículos pesqueros y ciertos químicos específicos.
El documento aclara que no se trata de una medida generalizada, sino focalizada únicamente en las subpartidas expresamente definidas. Según la evaluación técnica, la selección se basó en el uso económico de los productos, su disponibilidad en el mercado local y la posibilidad de ser sustituidos por producción nacional.
La memoria justificativa señala además que quedaron por fuera bienes considerados esenciales para los procesos productivos del país, concentrando la aplicación en aquellos con mayor capacidad de reemplazo en el corto plazo.
Esta decisión se enmarca en la respuesta del Gobierno colombiano frente a las medidas arancelarias adoptadas por Ecuador, que impusieron un gravamen del 100 % a productos colombianos. Según el Ejecutivo, estas acciones alteraron las condiciones del intercambio comercial y justifican una respuesta basada en el principio de reciprocidad.
El proyecto mantiene un enfoque selectivo, temporal y proporcional. Asimismo, establece que el listado de productos y los porcentajes arancelarios serán revisados por el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior dentro de los dos meses posteriores a su entrada en vigor.
De igual forma, el texto indica que la medida busca restablecer el equilibrio en la competencia comercial, proteger la industria nacional y evitar distorsiones en el mercado interno.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio, la estrategia se centra en bienes que no comprometen cadenas productivas estratégicas, al tiempo que envía una señal frente a la situación del comercio bilateral.
La cartera también precisó que la vigencia de estos aranceles dependerá de cómo evolucionen las decisiones adoptadas por Ecuador, en coherencia con el carácter recíproco de la política comercial.
En ese sentido, el Gobierno advierte que el cambio responde a una alteración en los flujos de comercio que ha impactado especialmente a sectores agropecuarios e industriales, los cuales concentran una parte relevante de las exportaciones hacia ese país. La medida busca mitigar ese efecto mediante un ajuste focalizado en importaciones que compiten directamente con la producción local.
Finalmente, el proyecto contempla la posibilidad de realizar ajustes posteriores en las subpartidas incluidas, según el comportamiento del comercio bilateral y los resultados que arroje la medida, lo que permitiría modificar tanto los productos afectados como los niveles arancelarios en función de la evolución del mercado y de las decisiones de Ecuador.