Con el respaldo de la Universidad del Norte, empresarios del sector aeronáutico, el Sena y representantes del sector público, fue presentada oficialmente en Barranquilla HeliBAQ Helicopter Company, una nueva empresa que iniciará operaciones con el ensamblaje de helicópteros utilitarios de cuatro puestos y que proyecta convertirse en una futura fábrica de componentes aeronáuticos hechos en Colombia.
El lanzamiento se realizó en la Universidad del Norte, escenario escogido por los promotores del proyecto para exponer una apuesta que busca posicionar a Barranquilla como un nuevo referente de la aeronáutica vertical en el país y en la región Caribe.
La iniciativa es liderada por el ingeniero mecánico, abogado y magíster en Administración de Empresas Alberto Chewin, socio fundador de HeliBAQ y egresado de la Universidad del Norte, quien aseguró que el proyecto representa uno de los intentos más serios en décadas para producir aeronaves desde la ciudad.
“Hoy estamos lanzando una empresa fábrica de helicópteros en Barranquilla. Desde hace por lo menos 40 años no se pensaba en un proyecto serio de producir aeronaves y mucho menos aeronaves de vuelo vertical. Arrancaremos como ensambladora y en un periodo de tres años sustituiremos hasta el 40 % de las piezas por material fabricado en Barranquilla y en Colombia”, afirmó Chewin durante su intervención.
Durante la presentación, Chewin enfatizó que el uso de helicópteros no solo tiene aplicaciones empresariales, sino también sociales y médicas.
El empresario relató una experiencia personal tras sufrir un accidente de tránsito cuando tenía 17 años y aseguró que esa vivencia le permitió entender las dificultades de atención en emergencias.
“Hoy la única forma lógica de atender muchos accidentes es por vía aérea. Si tuviéramos más helicópteros disponibles alrededor del país podríamos salvar muchas vidas”, afirmó.
De acuerdo con lo expuesto, una aeroambulancia podría despegar desde Barranquilla y llegar a cualquier punto del Atlántico en menos de una hora, reduciendo considerablemente los tiempos de respuesta en emergencias.
Además de la atención médica, el proyecto contempla soluciones de conectividad regional para rutas hacia La Guajira, Cartagena, Panamá, Curazao y otros destinos cercanos.
Su operación
HeliBAQ funcionará inicialmente en los hangares de Protécnica, empresa barranquillera con más de 55 años de trayectoria en mantenimiento aeronáutico y uno de los aliados estratégicos del proyecto.
En esta primera etapa llegarán desde el exterior todas las partes y componentes de los helicópteros para ser ensamblados localmente bajo estándares internacionales y procesos certificados. Posteriormente, la empresa avanzará hacia la fabricación local de piezas y partes aeronáuticas.
“Iniciaremos como una ensambladora. Recibiremos los SKUs y componentes completos para ensamblarlos en Barranquilla. La idea es avanzar progresivamente hacia la fabricación local”, explicó Chewin.
El empresario indicó que actualmente la compañía se encuentra en fase de homologación de licencias y permisos ante las autoridades aeronáuticas colombianas. Aunque los helicópteros ya operan en otros países y existen siete aeronaves de este tipo volando en el mundo, la meta es que las primeras unidades ensambladas en Barranquilla comiencen a operar durante 2026.
Los promotores del proyecto sostienen que HeliBAQ podría convertirse en un motor de inversión, empleo y transferencia de conocimiento para el Atlántico.
Chewin aseguró que el mercado mundial de aeronaves verticales mueve cerca de 34 mil millones de dólares anuales y que sectores como el petrolero, energético y empresarial demandan permanentemente servicios de helicópteros en Colombia.
“Vamos a traer muchísimos dólares del exterior y negocios que se estaban yendo fuera del país. Queremos que esos recursos permanezcan en Barranquilla, tributen aquí y generen empleo aquí”, señaló.
Según explicó, la industria aeronáutica genera una amplia cadena de valor alrededor de mantenimiento, operaciones, fabricación de piezas, logística y servicios especializados. También indicó que por cada empleo directo podrían generarse hasta ocho empleos indirectos.
El proyecto contempla además procesos de transferencia tecnológica y formación de talento humano especializado, aprovechando la capacidad académica y técnica existente en Barranquilla.
Formación técnica y apoyo institucional
Durante el lanzamiento, el Sena Atlántico confirmó que trabaja en la actualización y aprobación de nuevos programas de formación para técnicos en mantenimiento de aeronaves, con el objetivo de responder a las necesidades de este nuevo ecosistema aeronáutico.
Jacqueline Rojas, directora regional del Sena Atlántico, explicó que actualmente avanzan trámites ante la Aeronáutica Civil para implementar el nuevo plan de estudios bajo la normativa RAC.
“Este proyecto va a requerir personal especializado no solo en mantenimiento, sino también en pintura, operaciones en tierra y otros procesos asociados al desarrollo de un clúster aeronáutico regional”, manifestó.
Por su parte, la Universidad del Norte destacó que esta iniciativa refleja el potencial de sus egresados y el trabajo conjunto entre academia, empresa y sector público.
El vicerrector de Investigación, Creación e Innovación, Javier Páez, recordó que la universidad celebra actualmente sus 60 años y reiteró el compromiso institucional de seguir apoyando proyectos de innovación regional.
“El compromiso de la universidad no termina cuando los estudiantes se gradúan. Queremos seguir acompañando a nuestros egresados y servir de plataforma para iniciativas que puedan transformar la región”, expresó.
Páez también destacó que Barranquilla tiene antecedentes históricos importantes en la aviación colombiana y señaló que este tipo de proyectos permiten “volver a soñar” con el liderazgo aeronáutico de la ciudad.
Desde la Gobernación del Atlántico también resaltaron el potencial del proyecto para consolidar una ciudadela aeroportuaria y un clúster aeronáutico regional.
La secretaria de Planeación departamental, Cecilia Arango, afirmó que iniciativas como HeliBAQ fortalecen la visión de convertir al Atlántico en un centro de servicios aeronáuticos, mantenimiento y logística aérea.
“Este tipo de proyectos no llegan solos. Traen inversión, transferencia de conocimiento, nuevas empresas y cadenas de valor alrededor de la industria”, indicó.
La funcionaria señaló además que actualmente existen conversaciones con inversionistas interesados en desarrollar proyectos de mantenimiento aeronáutico, carga aérea y servicios especializados alrededor del aeropuerto Ernesto Cortissoz.




















