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En medio de la creciente incertidumbre por el estado actual del aeropuerto Ernesto Cortissoz se viene gestando la Iniciativa Privada (IP) Puerta de Oro que tiene el principal de objetivo de dinamizar el proceso de modernización de la terminal aérea, para atender de manera eficaz el creciente número de pasajeros y carga que se moviliza anualmente.

Esta iniciativa busca potencializar el aeropuerto como centro de aviación y mantenimiento de aeronaves, avanzar en su recategorización, obtener certificaciones ambientales como la Acreditación de Carbono Aeroportuario en categoría 2 y desarrollar las obras requeridas para atender la demanda futura de carga y pasajeros.

Para Héctor Carbonell, director de la seccional Norte de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), la adjudicación de una Iniciativa Privada para el aeropuerto Ernesto Cortissoz sería estratégica para Barranquilla.

“No solo mejoraría la conectividad aérea, sino que abriría la puerta a nuevas actividades económicas como mantenimiento aeronáutico, aviación ejecutiva, logística y servicios especializados”, destacó.

El líder gremial puso de presente el ejemplo del aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, el cual antes de ser concesionado enfrentaba limitaciones de capacidad y problemas de congestión. Sin embargo, con la participación privada se logró una modernización integral de la infraestructura, así como un aumento significativo de la capacidad de pasajeros y carga.

Jeisson GutierrezHéctor Carbonell, director de la CCI seccional Norte.

“Así como El Dorado impulsó el desarrollo logístico de Bogotá, un aeropuerto modernizado y diversificado puede convertir a Barranquilla en un hub aeronáutico del Caribe colombiano, generando empleo, atrayendo inversión y fortaleciendo la competitividad regional”, agregó.

Carbonell fue enfático al decir que existe el reto de realizar un proceso con planeación, coordinación y visión de futuro: “La evidencia nacional e internacional es clara. Las Iniciativas Privadas bien estructuradas transforman aeropuertos y ciudades. Para Barranquilla, esta es una oportunidad histórica de ir más allá de una simple modernización y apostar por un aeropuerto moderno, competitivo y con visión industrial y logística”.

Destacó que en la actualidad, la Aerocivil ejecuta obras de modernización en la terminal aérea, que cuentan con un cronograma para la habilitación de nuevos espacios como la zona de maletas nacionales.

Sin embargo, agregó que frente a ese panorama, “uno de los mayores desafíos es garantizar una transición ordenada y técnicamente coordinada entre estas intervenciones públicas y las que deberá ejecutar la Iniciativa Privada si resulta adjudicada”.

La financiación

Este proyecto, que no contempla desembolso de recursos públicos, se encuentra en etapa de factibilidad, con una inversión estimada de 3,1 billones de pesos.

De tal manera que la sostenibilidad financiera de una Iniciativa Privada se basa en la diversificación de ingresos. Estos se dividen en ingresos aeronáuticos como tasas aeroportuarias, derechos de aterrizaje y despegue y uso de puentes de abordaje, plataformas y terminales.

A eso se suman los ingresos no aeronáuticos, cada vez más relevantes en aeropuertos modernos, tales como comercio, restaurantes y servicios, estacionamientos y publicidad, desarrollo inmobiliario y logístico, así como los servicios de mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves (MRO) y la atención a aviación ejecutiva, privada y corporativa (FBO).

“La experiencia internacional demuestra que aeropuertos que incorporan MRO y FBO fortalecen su modelo de negocio, reducen la dependencia de las tarifas aeroportuarias y aumentan su atractivo como plataformas aeronáuticas integrales”, cerró.

¿Cuáles son las implicaciones de una Iniciativa Privada?

Una Iniciativa Privada es un proyecto estructurado por un inversionista que identifica una necesidad pública —como la modernización y expansión del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz— y presenta al Estado una propuesta técnica, financiera y legal.

Carbonell recalcó que “si el proyecto es declarado de interés público y adjudicado, el privado asume la mayor parte de los riesgos: invierte los recursos, ejecuta las obras, opera y mantiene el aeropuerto durante un plazo determinado”.

Y remarcó que “la recuperación de la inversión se da a través de los ingresos que genera la operación. Al final del contrato, la infraestructura retorna al Estado en condiciones óptimas”.

Es de anotar que el Gobierno ha planteado que la IP presente, en el mes de junio de 2026, los documentos a nivel de factibilidad.