¿Sabían que al quepis de los marineros le dice ‘el queso’? Yo no tenía idea y la verdad es que el nombre está bien puesto porque eso es lo que parece.
Pues bien, esta semana asistí a una hermosa ceremonia en la Escuela de Suboficiales de la Armada donde me impusieron el quepis, o mejor, el queso. Qué orgullo estar con los que cuidan el azul de nuestra bandera.
También compartí con la Policía Nacional, a quienes desde esta columna agradezco porque la labor que desempeñan ha hecho posible que disfrutemos de un carnaval seguro en las calles.
Gracias a los malabares que hace Nistar Romero, mi jefe de prensa, he logrado llegar a muchos sitios donde se celebra el carnaval. Y cuando no puedo estar de manera física, lo que hago es que les envío el Reino Móvil de Triple A, el cual me permite estar en la calle de manera virtual.
Y ya van tres Viernes de Reina! El último Viernes de Maqui es en Cevillar, así que pilas, prográmense porque estoy haciendo todo lo posible por cumplir mi objetivo de regalarle a Barranquilla un carnaval inolvidable.
Y hablando de momentos inolvidables, imagínense que me ‘asaltaron’ los niños del Carnaval al Aula. Todos en mi casa fueron cómplices. Empezaron a insistirme en que bajara al patio, pero no me decían para qué.
Mi sorpresa fue enorme cuando me encontré con más de 20 niños de diversas edades cantando una bella serenata. Este proyecto es hermoso, no solo por lo que representa como semillero de una tradición, sino porque los niños refuerzan sus estudios a través de la música.
Por último, y no menos importante, quiero compartir con ustedes que conocí a Ziruma Yosuu Morales Epiayu, la Majayut o reina de la cultura wayuu, en un intercambio de culturas enriquecedor y emocionante.
Con Ziruma he ratificado lo que siempre he dicho: Que nuestras fiestas son la manifestación del ser Caribe. Y ya saben….¡Nos vemos en la Calle!





















