Si hay un artista que en estos momentos representa toda la autenticidad y orgullo que genera el ser barranquillero ese es, sin duda alguna, Brandon de Jesús López Orozco, conocido internacionalmente como Beéle, quien ondea por el mundo la bandera de nuestra ciudad.
Este cantautor de 23 años de edad, criado en el popular barrio Simón Bolívar, se ha convertido en el fenómeno de la música urbana a nivel mundial, siendo el colombiano más escuchado en la plataforma Spotify, tras superar a Karol G. Incluso sobrepasa lo hecho por Bad Bunny y Ryan Castro con ciertas canciones de los álbumes como Debí tirar más fotos y Sendé, respectivamente.

El barranquillero dejó de ser ese pela’o que en 2019 supo pegar una sola canción (Loco) y pasó a dominar las listas de Spotify en 2025. Con su mezcla de dancehall, afrobeat y sonidos locales creó un estilo propio que llamó la atención en redes sociales y luego en todo el país, llegando a cruzar fronteras. “Aún no me creo todo lo que me está pasando, porque yo aún soy un niño, pero tengo los pies en la tierra y no pierdo mi capacidad de asombro”, le dijo en diálogo exclusivo a EL HERALDO.
Y es que sus temas se reproducen por millones. Es suficiente con mencionar que La Plena, su colaboración con el streamer Westcol y el productor Ovy On The Drums, hizo historia al superar mil millones de reproducciones en Spotify en solo 384 días.
Orgulloso de sus raíces
Pero más allá de las cifras hay algo que debe ponderarse y es que Beéle está triunfando sin cambiar sus raíces. Lo consigue haciendo gala de su barranquillerismo, con frases tan únicas que quizás en otras partes no entienden, pero aun así se las celebran, tales como: “La coletera nos hará libres”, que usa en sus gorras y que en su más reciente éxito Algo tú exhibió al lado de su coterránea Shakira, una propuesta auténtica que terminó dándole la vuelta al mundo.

“El barranquillerismo es una coletera bien adulta. Antes los coletos eran vistos por encima del hombro, pero yo estoy demostrando que desde mi coletera tengo una manera poética de ver la vida. Los coletos también saben hablar bonito, enamoran y triunfan. Para mí haber nacido en Barranquilla es todo un superpoder”, dijo lleno de orgullo.
Brandon es relajado en su hablar, no trata de refinarse, ni mucho menos de buscar frases rebuscadas, simplemente apela a lo que aprendió en las esquinas del suroriente de Barranquilla, diciendo frases como “Si te pillara”. De hecho así se titula uno de sus ‘palazos’ del álbum Borondo. “Y sisaya, pero cállala, tu haciendo lo tuyo y yo aquí en la playa” se le escucha cantar en uno de los estribillos, y remata así: “Los ojitos se me aguaran, que alguien más te toque eso me azara, si tus labios pillo con otros lloro”.
Su lírica está cargada de romanticismo, frases coloquiales y mucho flow, logrando acercarse al público juvenil que lo ha respaldado y hacen que del Beélecito que muchos conocieron ahora exista una figura colosal que se abre paso sin temor alguno.
Autenticidad a otro nivel
Brandon no esconde de dónde viene, por el contrario, le grita al mundo que viene de abajo y que se esfuerza a diario para construir una carrera exitosa.
“Donde quiera voy digo que amo a mi Simón Bolívar y a su gente por el calor que me dieron (...) Yo crecí rodeado de alegría, oyendo salsa, champeta, música africana. Eso hoy ha sido de gran influencia en la música que hago. Gracias a Dios he logrado llegarle a todo el mundo con mi estilo y con esa jerga barranquillera que aunque muchos no entiendan en Puerto Rico se la disfrutan. Yo no hablo inglés, pero con mis frases barranquilleras me he hecho entender en todos los países”, dijo ‘El Niño de Oro’ de Barranquilla.

Hay datos que muchos desconocen de Beéle. Por ejemplo, que creció practicando skateboard en el bulevar de Simón Bolívar. “Eso es algo que atesoro y que hoy me sigue alegrando la vida, porque salgo a tirar pedal, de hecho en mis siete conciertos en el Movistar Arena aparecí en ‘cicla’”.
Cuando está por fuera de Barranquilla lo que más anhela es la comida. Beéle se considera fan número uno de la buena “comilona” currambera.
“Mi tío me frita unas arencas con yuquita crocante, esa vaina es única, también me gusta el bofe, el chicharrón, el pastel de cerdo, la arepa ’e huevo y la sopa de ojo que hace mi mamá. Esa me da todo el poder para darle duro a mi música todo el año”.
Es tanto el amor que siente por su ciudad natal que reveló que este año se radicará en Barranquilla para descansar. “Voy a darme un buen tiempo para crear, debo empezar a escribir buenas letras para mi segundo álbum con miras a una gira por Europa y otra por Estados Unidos”, adelantó.
Recientemente, la prestigiosa revista Forbes lo incluyó en la lista ‘30 Under 30’, en la que reconoce a jóvenes menores de 30 años que con sus talentos están transformando el mundo con ideas innovadoras, emprendimientos audaces e iniciativas de alto impacto social. “Me tiene feliz todo lo que está pasando en mi vida, lo he trabajado duro”.
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Por último envía un mensaje a los jóvenes soñadores de nuestra ciudad. “Yo soñé con grabar con Shakira y lo logré, los que vienen en el proceso lo pueden lograr, solo deben esforzarse e instruirse para proteger su creatividad”.





















