Las prolongadas interrupciones del servicio de energía que se registraron desde la tarde del miércoles hasta la mañana del jueves en varios sectores de Barranquilla y el municipio de Galapa causó malestar entre la ciudadanía, que denunció pérdidas económicas, daños en electrodomésticos y afectaciones a la salud.
La situación se originó tras una avería registrada en la subestación Cordialidad, donde la empresa Air-e adelantó trabajos de reparación hasta las 11:20 a. m. de este jueves, hora en la que se normalizó por completo el servicio.
Caribe Verde, Siete de Abril, Conidec, Ciudadela 20 de Julio, Villa Olímpica y El Pueblito fueron algunos de los sectores en los que se presentaron cortes prolongados e intermitencia en el servicio, situación que, según los residentes, no es nueva y se viene presentando desde hace semanas.
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Martha Pertúz, habitante de Villa Olímpica, aseguró que las fallas afectaron especialmente a adultos mayores, niños y personas con enfermedades.
“Soy hipertensa y operada de cateterismo. Con este calor no he podido dormir y uno se siente maluco con tanta apagadera”, relató.
Los vecinos afirmaron que los constantes cambios de voltaje han terminado dañando neveras, congeladores y otros electrodomésticos. Una comerciante del sector señaló que perdió carne almacenada debido a los apagones.
“Yo vivo de vender carne y se me dañó toda. Nadie responde por las pérdidas ni nos dan información”, manifestó.
Además de las pérdidas materiales, los residentes aseguraron que tener que pasar la noche sin energía fue insoportables por las altas temperaturas. Algunos vecinos sacaron colchones y hamacas a las terrazas para poder descansar.
“Es incómodo dormir afuera, pero dentro de las casas no se aguanta el calor. Esta situación ya es repetitiva y agotadora”, expresó Heidi Olmos, residente de El Pueblito.
La inconformidad ciudadana también derivó en protestas y alteraciones del orden público en distintos puntos, donde los habitantes exigieron soluciones rápidas y mayor información sobre la emergencia.
Llueven las críticas
Los recientes cortes de energía registrados han vuelto a encender las alarmas y a poner sobre la mesa la delicada situación de Air-e y las debilidades estructurales de la red eléctrica en la región. Expertos advirtieron que la combinación entre crisis financiera, falta de inversiones y aumento en la demanda por las altas temperaturas estaría presionando el sistema al límite.
Norman Alarcón, coordinador de la Liga de Usuarios en el Caribe, aseguró que la situación de Air-e es “supremamente grave” y recordó las declaraciones entregadas hace pocos días en Barranquilla por el viceministro de Minas, quien afirmó que la empresa se encuentra “en cuidados intensivos”.
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Según Alarcón, la crisis estaría directamente relacionada con la insolvencia económica que atraviesa la compañía, debido a la falta de recursos frescos por parte del Estado. Explicó que, cuando una empresa de servicios públicos es intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos, la ley establece que el Gobierno debe apoyarla financieramente para garantizar su estabilidad y recuperación.
“El Gobierno nacional, que tiene bajo su administración a Air-e, no le ha inyectado recursos como lo obliga la ley. Para eso existe el Fondo Empresarial de la Superservicios, que históricamente se ha utilizado para respaldar empresas intervenidas. Este es el único caso que conozco en los últimos años en que una empresa, después de ser intervenida, no ha recibido esa inyección de recursos”, afirmó.
Explicó, además, que la falta de liquidez también ha impedido el desarrollo de inversiones necesarias para fortalecer la red de distribución eléctrica. En ese sentido, cuestionó una resolución de la Creg que habría autorizado a Air-e a aplazar inversiones en algunos periodos.
“Una empresa distribuidora de energía necesita inversiones permanentes para mantener la actividad de distribución, especialmente en la última milla, que es la red que lleva la energía al consumidor final, a los hogares, al sector productivo y al sector oficial. Eso no ha podido ocurrir”, indicó.
Alarcón advirtió además que Air-e mantiene deudas cuantiosas con generadores de energía, especialmente termoeléctricas, lo que aumenta el riesgo financiero y operativo de la compañía.
“Si una empresa que está en cuidados intensivos no recibe los recursos que requiere para inversión y para pagar sus obligaciones, la situación puede empeorar todos los días. Air-e podría llegar a un colapso y eso desataría un efecto dominó sobre el sistema interconectado nacional”, alertó.
Por su parte, Carlos Diago, ex agente interventor de la empresa Air-e, explicó que los cortes también obedecen a factores técnicos asociados al incremento del consumo de energía durante las actuales oleadas de calor.
“Las redes de distribución están soportando una alta cargabilidad incrementada por los mayores flujos de energía derivados del aumento en el consumo de los usuarios”, señaló.
Diago aseguró que esta presión sobre el sistema refleja el rezago de muchos años en las inversiones requeridas para modernizar y fortalecer la infraestructura eléctrica. “Se necesita una red de distribución que permita un suministro de energía adecuado, confiable y continuo, incluso bajo condiciones climáticas adversas”, concluyó.


















