Los funerales son sinónimo de tristeza, melancolía y silencio pues es el último adiós a una persona que ha pasado de este suelo terrenal a otro plano, una creencia que varía de religión en religión, pero que al final del día genera la misma aflicción.
Lea también: Directora de una funeraria tenía cuerpos de bebés muertos en su casa: les ponía la televisión y leía cuentos
Hemos estado acostumbrado a las sepulturas solemnes donde el silencio impera, pero para el ‘Cangri del Callao’ las cosas no son así. Este peruano, de nombre Cristian Huancahuari, ha querido redefinir los entierros con su particular talento: animar velorios.
Huancahuari se ha hecho famoso en su país por hacer las veces de un animador cual concierto y que por estos días sus videos subidos a redes sociales, especialmente en TikTok se han vuelto viral.

“Encontré vida en medio de los muertos”, le dijo Huancahuari al programa de farándula ‘Lo sé todo’. Asimismo, dijo que por más de una década ha hecho música principalmente reguetón.
Lea también: Video: Delincuentes resultaron baleados cuando intentaron robar los vehículos de dos conductores
Aunque por un buen tiempo estuvo alejado de los micrófonos a falta de una industria sólida del género urbano en Perú viéndose obligado a tener que trabajar de manera habitual, sin embargo, un trágico suceso en el que se vio involucrado uno de sus fanáticos cambió la historia.
Un fan que tenía pierde la vida en un asalto, entonces la familia me contrata para que le anime el funeral”, expresó aunque en principio lo dudó pero se decidió lanzarse al agua y de allí solo vinieron muchos más contratos.
“La primera vez fue un poco chocante, porque no se acostumbra a cantar y sobre todo música reguetón que es un poquito más fuerte. Le digo a la familia (del fanático fallecido: ‘No hay problema, pero no voy a cantar nada triste. Mi formato es llevar alegría’”, manifestó.
Lea también: La historia del inmueble arrendado al influenciador Yeferson Cossio
La gente terminó contenta, recuerda, y para él significaba el comienzo de una carrera artística lejos de los escenarios convencionales, su plaza, ahora en su segundo intento por ser cantante, eran los funerales.

“Se está volviendo una moda en Perú que la gente se despida a las personas que las familias han querido de una manera alegre. Ya no quieren llorar, la gente quiere alegría”, dice admitiendo que las críticas no han faltado y que le ha tocado lidiar con cuestionamientos por lo que hace aunque afirma que respeta lo que otros piensen.
“Yo he revolucionado esto ¿por qué llorar? Si la gente no te quiere ver llorar”, señala el ‘Cangri del Callao’ que ya tiene una agenda muy copado hasta el mes de octubre, según ha dicho, y ya piensa en expandir su negocio: ofrecer sus servicios a familias latinas en Estados Unidos.