Autoridades investigan la muerte del del oftalmólogo Carlos Enrique Rojas Ávila, de 53 años de edad y oriundo de Cartagena, Bolívar, quien fue violentamente asesinado en la popular cancha de El Carmen, en Barranquilla, durante la tarde del pasado domingo 18 de enero.
EL HERALDO conoció por medio de una fuente judicial que la víctima residía en la calle 2 Nro. 12-27, en un sector llamado ‘Páramo’, ubicado en el municipio de Puerto Colombia.
Aquella tarde, a eso de la 1:00 p. m., el optómetra se había trasladado en compañía de su hijo hasta la cancha del barrio El Carmen, ubicada en la calle 53B con carrera 21, donde justamente el menor participaría de un evento deportivo.

No obstante, el ambiente recreativo y familiar se vio abruptamente trastornado hacia la 1:46 p. m. se escuchó un fuerte disparo que resonó como eco en lo basto de la cancha de arena: el profesional había sido impactado por un sujeto.
De acuerdo con el informe suministrado por la Policía Metropolitana de Barranquilla, hasta el lugar habían llegado dos sujetos en una motocicleta Pulsar color negro; el parrillero descendió del vehículo y corrió rápidamente hasta donde estaba Rojas.
Una vez ahí, esgrimió un arma de fuego intimidándolo para robarle una cadena de oro. Sin embargo, la víctima opuso resistencia, a lo que el criminal le terminó asestando un disparo en la región del tórax, causándole la muerte en el lugar de los hechos.
Tras el robo, los responsables habían huido en un automóvil marca Chevrolet Optra color azul, de placas CMM-520, dejando abandonada la motocicleta en la que se habían transportado inicialmente.
¿Qué le robaron?
De acuerdo con las autoridades, los objetos que los criminales hurtaron al especialista fueron una cadena de oro tipo Gucci y un teléfono celular marca Samsung Galaxy S23 Ultra.
Familiares del occiso informaron que Carlos Enrique era propietario de varios locales de óptica distribuidos en múltiples puntos de la ciudad.
Esta casa editorial conoció que Rojas Ávila laboraba como Terapeuta complementario en ‘Óptica La 37’, ubicada en la calle 37 Nro. 39-24.
Carlos Rojas era padre de tres hijos, un adolescente y dos menores, a quienes amaba mucho, apoyándolos en cada meta o proyecto en el que se encaminaban, fuese el fútbol o el ajedrez.

De este lamentable episodio de violencia la Policía no ha reportado capturas hasta el momento.
Investigadores de la SIJÍN y el CTI asumieron el caso con el propósito de lograr la identificación de los agresores y lograr su pronta captura.





















