El centro de estudios económicos Anif alertó sobre el impacto económico que podría traer un fenómeno de El Niño fuerte en Colombia durante el segundo semestre de 2026. En ese sentido, afirmaron que, con una probabilidad cercana al 96 % de consolidación según el Ideam, el país enfrentaría nuevas presiones sobre la inflación, especialmente en alimentos y energía, dos rubros que pesan directamente sobre el gasto de los hogares.
El informe dice que, históricamente, los episodios de El Niño han tenido un impacto directo sobre los precios de los alimentos perecederos y la electricidad.
“Las mayores temperaturas y la menor disponibilidad hídrica resultantes impactan directamente dos sectores críticos para la inflación: la oferta agrícola de alimentos, particularmente los perecederos y la generación de energía eléctrica”, puntualizó el centro de pensamiento.
En alimentos, los antecedentes muestran que los periodos de sequía suelen traducirse en mayores costos para productos de alta demanda hídrica y baja sustitución. Papa, plátano, frutas frescas, zanahoria, arroz, maíz, yuca, cebolla y arracacha figuran entre los alimentos con mayor sensibilidad frente al fenómeno.
A su vez, indicaron que la afectación también alcanza productos pecuarios como carne de res, leche y pescado.
Además, dice Anif que si dicho fenómeno se consolida desde el mes de junio, el sistema eléctrico podría entrar al periodo más crítico sin niveles suficientes de almacenamiento.
“En ese escenario, la inflación de electricidad podría escalar hasta 14,4 %, desde el -3,8 % actual. Estas presiones se traducirían directamente en el bolsillo de los hogares colombianos”, socializó el centro de pensamiento económico.
Alimentos en Granabastos
En Granabastos, un total de 13 productos básicos de la canasta familiar han subido de precio entre un 5 y 41 %.
De acuerdo a una información suministrada a EL HERALDO, productos como el ñame, el limón, el ají, la berenjena, el tomate y la zanahoria, son los que más han aumentado de precio.
“Las variaciones obedecen a factores como las condiciones climáticas en algunas regiones productoras del país, la dinámica de oferta y demanda, costos logísticos y de producción agrícola”, dijo Granabastos.




















