A raíz del caso de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que murió tras someterse a un procedimiento estético en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá, las sociedades científicas del país han hecho un nuevo llamado para extremar las medidas de seguridad antes de someterse a cualquier cirugía plástica.
La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP) advirtió que procedimientos promocionados bajo nombres comerciales como “lipólisis láser”, “lipo sin dolor” o intervenciones de “rápida recuperación” corresponden, en muchos casos, a procedimientos quirúrgicos invasivos que implican riesgos reales para la vida y la salud de los pacientes.
“La cirugía plástica debe realizarse bajo condiciones estrictas de seguridad, con personal entrenado y en instituciones habilitadas. Ningún procedimiento estético está exento de riesgos y por eso es fundamental que los pacientes verifiquen adecuadamente quién realizará el procedimiento y en qué lugar se llevará a cabo”, señala Damaris Romero Chamorro, presidente de la SCCP.
En ese sentido, la profesional médica recordó que una liposucción, independientemente de la tecnología utilizada, es una cirugía que requiere valoración médica previa, monitoreo, protocolos de seguridad, manejo adecuado del dolor, capacidad de respuesta ante emergencias y condiciones estrictas de habilitación sanitaria.
Asimismo, alertó que entre las situaciones más preocupantes identificadas por las autoridades y el personal médico en los últimos años se encuentran procedimientos realizados fuera de instituciones habilitadas, uso de sedación sin supervisión adecuada, ausencia de controles médicos y aplicación de sustancias no autorizadas que pueden provocar infecciones severas, deformidades permanentes, trombosis, embolias, pérdida de tejidos y complicaciones potencialmente mortales.
Recomendaciones para la ciudadanía
Desde la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva se recomendó que los pacientes puedan verificar la formación y certificación del profesional que realizará el procedimiento, que cuente con entrenamiento formal y respaldo académico en el tipo de procedimiento que va a realizar.
Una de las formas de conocer esta información es que esté registrado en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETHUS).
Además, se debe confirmar que la cirugía se realizará en una clínica o institución de salud habilitada por las autoridades sanitarias, como las secretarías de salud: “Un procedimiento quirúrgico no debe realizarse en apartamentos, viviendas, consultorios improvisados ni lugares sin capacidad de respuesta médica ante una emergencia”.
También se instó a acudir a la valoración médica completa antes del procedimiento, haciendo énfasis en que dicha consulta debe incluir antecedentes médicos, exámenes, evaluación de riesgos, explicación clara de posibles complicaciones y orientación realista sobre los resultados esperados.
“Se debe desconfiar de publicidad que minimice los riesgos de una cirugía o prometa resultados inmediatos, sin dolor o sin incapacidad. Toda cirugía implica riesgos y requiere controles médicos antes, durante y después del procedimiento”, agregó la sociedad científica.
Por último, instaron a que se cumplan las recomendaciones pre y postoperatorias, asistir a controles médicos y mantener comunicación permanente con el profesional tratante: “El seguimiento adecuado es fundamental para detectar oportunamente cualquier complicación”.





















