Compartir:

La preocupación aumenta entre los feligreses y vecinos de la parroquia La Sagrada Familia, ubicada en calle 54 con carrera 41, en el barrio El Recreo de Barranquilla, debido a la posibilidad de que se derrumbe la cúpula del templo, que se destaca por su particular diseño inspirado en el movimiento moderno y sus formas arquitectónicas.

De acuerdo con los reportes hechos por la feligresía a EL HERALDO, la parte interior de la iglesia se encuentra en excelente estado, por lo que el riesgo se reduce a la parte exterior. Por esta situación se instaló un aviso de precaución para alertar a los ciudadanos mientras avanzan una serie de acciones para recaudar los fondos necesarios para la intervención de la cúpula.

Para garantizar la seguridad de los feligreses, la puerta principal se encuentra completamente cerrada y no se permite el ingreso a la iglesia. Por el momento, únicamente hay entrada por una puerta lateral, ubicada al lado de la capilla.

“Esta iglesia es la base de muchas familias católicas, es muy transitada y hace parte de la historia. Ha sido muy triste para nosotros ver cómo se va deteriorando por falta de recursos. Esperemos que diferentes entidades se unan para ayudar a la pronta reconstrucción”, expresó Saúl Gutiérrez, residente del sector.

El estado actual

El sacerdote Edgar Llanos, párroco de este templo religioso, aseguró que se percataron de la situación en medio de un proceso de mantenimiento que se viene adelantando en la parroquia.

“El deterioro no es de ahora. Esto es algo que viene de muchos años atrás por falta de mantenimiento”, explicó el sacerdote, quien agregó que la alerta se encendió mientras adelantaban trabajos de pintura y adecuación en distintas zonas de la iglesia.

Según relató, inicialmente el objetivo era intervenir únicamente la parte interna del templo y posteriormente avanzar con la pintura exterior. Sin embargo, durante las revisiones detectaron que la estructura de la torre presentaba afectaciones que obligaban a una intervención más profunda.

“Nos dimos cuenta de que había que meterle la mano a la torre porque está en mal estado. Entonces empezamos a buscar orientación profesional para saber realmente qué se puede hacer”, sostuvo.

Tras consultar con varios expertos, finalmente contactaron a un ingeniero especializado, quien ya realizó una primera inspección técnica utilizando fotografías, toma de medidas y sobrevuelos con dron para evaluar el estado de la estructura.

“El ingeniero vino, tomó todos los datos y nos pidió unas tres semanas para entregar un diagnóstico y un presupuesto. Lo primero que nos dijo es que hay que instalar una escalera metálica porque la estructura interna ya no permite subir con seguridad”, agregó.

Llanos indicó que el proceso de recuperación deberá ejecutarse por etapas debido a los altos costos que implica la intervención. Además, señaló que todavía no se ha definido si la cúpula podrá ser restaurada completamente o si será necesario desmontar algunas de sus partes.

“La idea es ir trabajando poco a poco y mirar más adelante si vale la pena restaurar toda la cúpula o si algunas partes tendrán que reemplazarse. Eso dependerá del estado en que se encuentre la estructura”, manifestó.

Frente a una posible declaratoria patrimonial del templo, el sacerdote aseguró que hasta el momento no han recibido una notificación oficial que establezca esa condición: “Tenemos que verificar oficialmente si esta iglesia es patrimonio. Antes de hacer cualquier cosa, iremos a la Secretaría de Cultura para conocer qué se puede hacer y bajo qué lineamientos”.

Recolección de fondos

Ante la falta de recursos, la parroquia viene adelantando la recolección de fondos a través de una rifa, en la cual pueden concursar por premios mensuales de quinientos mil pesos y un premio mayor de $4 millones en el mes de diciembre.

Mientras avanzan los estudios, esperan lograr el respaldo de los ciudadanos, antiguos feligreses y entidades que les permitan recuperar una de las iglesias más representativas de la capital del Atlántico.

“Hay muchas personas que han pasado toda su infancia aquí, su vida y todavía guardan cariño por esta iglesia. Esperemos que aparezcan manos generosas que quieran ayudarnos, ya que esta reconstrucción se podrá lograr gracias a la rifa que está en marcha y a las personas de buen corazón”, puntualizó el párroco.