Compartir:

“Por el canal de Bellarena era normal ver pasar los cadáveres de animales y personas que caían al arroyo Don Juan”. Esa frase salió con nostalgia de la boca de Andrés Molina, un hombre que lleva más de 30 años viviendo en Bellarena y que ha visto cómo el miedo, la basura y el abandono hicieron parte del paisaje cotidiano de este sector del suroriente de Barranquilla.

Lea más: En Puerto Mocho, Barranquilla promueve su modelo de economía circular en el Día Mundial del Reciclaje

Sentado frente al parque del barrio, mientras observaba las obras que avanzan sobre el antiguo cauce, recordó que durante años el canal fue una amenaza permanente para los vecinos.

Aquí caían niños, los pelados se tiraban por el balón cuando jugaban fútbol, había malos olores, mosquitos, animales muertos y hasta cadáveres pasaban por el arroyo”, contó Molina.

Para quienes crecieron en Bellarena, convivir con el canal significaba aprender a esquivar el peligro todos los días. Cuando llovía, el agua podía devolverse hacia las viviendas; cuando hacía sol, el olor y la acumulación de basura se apoderaban del sector.

Destacó que antes de las intervenciones distritales eran los mismos vecinos quienes intentaban mantener limpio el lugar. “Todo esto lo hacíamos nosotros mismos. Barríamos el barrio, el arroyo, recogíamos madera y tratábamos de arreglarlo como podíamos”.

En la actualidad, el escenario es muy distinto. Las obras que adelanta la Alcaldía de Barranquilla contemplan la cobertura del cauce y la recuperación del espacio público a través de un parque lineal que busca devolverle tranquilidad y dignidad al sector.

“Lo mejor que han hecho es tapar el cauce. Eso era un peligro para todo el mundo, especialmente para los niños y los estudiantes que vienen aquí a hacer ejercicio”, insistió Molina mientras señalaba el canal intervenido.

La transformación también tiene un significado especial para Esmirna Molina, edil de la localidad Suroriente y residente del barrio Bellarena, quien aseguró que la comunidad llevaba años esperando una solución definitiva.

“Nosotros veníamos luchando por este proyecto desde hace mucho tiempo. Esta obra no solamente mejora el entorno, también dignifica la vida de quienes vivimos aquí”, afirmó.

La mujer mencionó que el canal recibía desechos provenientes de otros sectores conectados al arroyo Don Juan y que durante años fue escenario de situaciones dolorosas y peligrosas.

Afirmó que donde antes había miedo y contaminación, los vecinos comienzan a imaginar un espacio distinto para las familias, los niños y los adultos mayores.

La intervención hace parte del proceso de transformación urbana que adelanta la Alcaldía de Barranquilla, con el que antiguos canales pluviales empiezan a convertirse en nuevos espacios públicos para la recreación y el encuentro ciudadano.

JOHNY OLIVARESEn Bellarena se adelanta la intervención al lado del parque ya construido, que cuenta con una extensión de 2.173 metros cuadrados.

Otros casos en donde el cambio ha logrado no solo traer mejores espacios públicos, sino también acercar a la ciudad a ser cada vez más sostenible es el caso de la urbanización Villas de la Cordialidad, donde ya fue entregado un parque que cuenta con una extensión de 4.793 metros cuadrados, beneficiando a 2.800 habitantes.

Guillermo Padilla, morador de la zona, comentó que desde que la comunidad recibió este parque se ha convertido en un espacio de unión para todos. “Fue un gran cambio. Antes había un canal acá y los malos olores, la basura y los mosquitos era terrible”.

Otro de los casos exitosos que anunció el Distrito es el bulevar de Caribe Verde, actualmente en ejecución, donde se construyen 360 metros lineales de losa sobre canal para habilitar senderos peatonales y ciclorrutas dentro de un bulevar contemplativo de 8.200 metros cuadrados, diseñado con plazoletas y zonas pasivas para la estancia y el disfrute ciudadano.

Su comunidad aseguró que será un cambio “del cielo a la tierra”, ya que hasta el momento los espacios de recreación dispuestos para este sector solo están disponibles en el interior de los diferentes conjuntos residenciales de la zona o barrios aledaños.

Milena León, residente del sector, añadió que cada vez que llovía y se acumulaba el flujo de agua en el cauce que atraviesa el bulevar, la movilidad se detenía y atravesar las enfurecidas aguas era una odisea.

“Me parece que es una obra excelente y era un espacio que se necesitaba con urgencias en Caribe Verde porque tocaba llevar a los niños hasta Villas de San Pablo para que pudieran disfrutar realmente de un mejor espacio público”, declaró León.

Transformación urbana

JOHNY OLIVARESEn Bellarena se adelanta la intervención al lado del parque ya construido, que cuenta con una extensión de 2.173 metros cuadrados.

La Alcaldía de Barranquilla informó que avanza en la construcción de nuevos espacios recreativos sobre las losas de arroyos canalizados, una apuesta con la que busca ampliar el espacio público de calidad en los barrios, mejorar el bienestar de los ciudadanos y consolidar una ciudad cada vez más sostenible.

Esta iniciativa hace parte de la línea estratégica ‘Ciudad Ambiental y Sostenible’ del Plan de Desarrollo 2024-2027 del alcalde Alejandro Char, enfocada en la creación de entornos amigables con la naturaleza y espacios donde los barranquilleros puedan disfrutar de los avances urbanísticos y sociales en ambientes más saludables.

La Administración distrital recordó que esta transformación comenzó con la recuperación del arroyo de Rebolo, convertido hoy en un malecón, y que ahora se extiende a otros sectores de la ciudad. La estrategia busca no solo ofrecer nuevos lugares para la recreación y el encuentro comunitario, sino también fortalecer la cohesión social, reducir focos de contaminación y generar entornos urbanos más seguros y saludables.

“Lo que antes eran zonas de riesgo, focos de contaminación y barreras físicas dentro de los barrios, hoy comienzan a convertirse en parques lineales, senderos, plazoletas y corredores de movilidad pensados para el disfrute ciudadano. Esta visión de ciudad ha permitido que obras de ingeniería hidráulica evolucionen hacia proyectos de renovación urbana con impacto social y ambiental”, afirmó Char.

El modelo implementado en Rebolo ha servido de base para nuevas intervenciones como el bulevar de Caribe Verde, el parque Villa del Carmen, el parque Los Canosos en Bellarena y el espacio público ya construido en Villas de la Cordialidad.

También avanza la construcción del parque Villa del Carmen, en la localidad Suroccidente, que contará con 180 metros lineales de losa sobre canal y un área total de 1.950 metros cuadrados, incluyendo senderos, mobiliario urbano, cancha de fútbol sintética, juegos infantiles, equipos biosaludables y zonas de contemplación.

Uno de los proyectos más avanzados es la intervención en el parque Los Canosos, ubicado en la localidad Suroriente, que beneficiará a 4.172 habitantes y contará con una extensión de 2.173 metros cuadrados. El espacio ya dispone de cancha múltiple, juegos infantiles, senderos, plazoletas, gimnasio biosaludable, quiosco comunitario y pista de patinaje. Ahora, la obra contempla la construcción de una losa de 200 metros lineales por 4,60 metros de ancho sobre el canal existente, con el propósito de mejorar la conectividad del sector, facilitar la circulación peatonal y responder a una necesidad histórica de la comunidad frente a los impactos ambientales del canal abierto.

Lea más: “Mundialito por la Paz”: el fútbol une a jóvenes del Atlántico contra la violencia

“De arroyos que ocasionaron estragos en los barrios, les estamos dando paso a nuevos espacios públicos pensados para promover el encuentro de las familias. Así cambiamos la realidad de los ciudadanos, con espacios más seguros, cómodos y que les permiten vivir en tranquilidad y sin el temor de sufrir por los caudales, especialmente en época de invierno. Juntos, con la comunidad, construimos estos espacios que dignifican”, concluyó el mandatario.